Comunicado

El día lunes 24 de mayo el presidente Iván Duque anunció la renuncia del señor Miguel Ceballos como Alto Comisionado para la Paz y el nombramiento en los próximos días del señor Juan Camilo Restrepo, quien se desempeñó como Viceministro de Agricultura en el Área de Desarrollo Rural, fue presidente de AUGURA (Asociación de Bananeros de Colombia), viceministro del Interior y asesor legislativo en el Ministerio de Defensa.

Dicho nombramiento se efectuará en un momento crucial para el país, cuando la ciudadanía en las calles está reclamando la implementación del Acuerdo de Paz en el marco del Paro Nacional.

El compromiso del gobierno del presidente Iván Duque, para la implementación, durante estos dos años, ha sido no solo deficiente sino acomodado a sus proyectos políticos. A ello se suma el esfuerzo del partido de gobierno para sabotear el cumplimiento del Acuerdo de Paz y volver a la guerra.

El nombramiento de Juan Camilo Restrepo sería la cereza del pastel. Restrepo sostuvo abiertamente desde AUGURA la campaña del NO en el Plebiscito para la refrendación de lo acordado en los Diálogos de Paz en La Habana. Además, como director de AUGURA fue uno de los 37 donantes del comité “La paz es de todos” que, según Cuentas Claras del Consejo Nacional Electoral, donó 33 millones de pesos para esa campaña.

Respetamos la decisión personal de oponerse a La Paz, pero cosa distinta es observar una postura neutral e indiferente a la decisión presidencial de nombrarlo en el cargo de Alto Comisionado para la Paz, con el falso compromiso de cumplir fielmente el Acuerdo de Paz. ¿Cómo va a implementar el Acuerdo firmado, si él ni lo comparte, ni cree en él?

Con estos antecedentes, nombrar a Restrepo como Alto Comisionado para la Paz no solo es una burla a las expectativas de Paz que tiene el pueblo colombiano, sino una afrenta en contra de la mayoría de la ciudadanía colombiana que sueña, quiere y lucha por construir la paz con justicia social y la reconciliación definitiva en nuestra patria.

El Doctor Restrepo, consecuente con sus convicciones, debería rechazar la nominación que le ha hecho el presidente Duque y continuar en forma tranquila su trabajo al margen de las ventajas y privilegios derivados de las instituciones oficiales. La decisión del presidente Iván Duque, de nombrar a un declarado militante del NO al Acuerdo de Paz, en el cargo de Alto Comisionado, no puede mirarse como un simple acto de ingenuidad, descuido o ignorancia de su parte. Se trata de asestar un golpe demoledor contra la implementación del acuerdo de Paz.

La actuación de Miguel Ceballos no ha sido diferente, no asumió las funciones que le corresponden a un alto Comisionado para la Paz en materia de implementación y, por el contrario, utilizó el cargo como trampolín para proponer su nombre en la baraja de precandidatos presidenciales.

Colombia requiere retornar al camino para la construcción de Paz, sin más dilaciones.

CONSEJO POLÍTICO NACIONAL

PARTIDO COMUNES.

Mayo 27 de 2021.