Abril 30 de 2021.- Arnoldo Medina, quien fuera conocido como Nelson Munguido o “Nelson 30” fue asesinado en La Agustina, vereda de Santander de Quilichao, departamento del Cauca. Nelson fue sacado de su lugar de residencia por siete hombres armados y ultimado en circunstancias de absoluta indefensión. Así se da inicio a una nueva jornada de dolor e indignación.

El excombatiente adelantaba un tranquilo proceso de reincorporación, no tenía antecedentes penales, ni estaba mencionado en informes presentados por las víctimas ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP). El exguerrillero tenía un firme compromiso con la construcción de paz: realizó aportes individuales ante la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad, contribuyó con la recolección de información para dar respuesta a las demandas de verdad de las víctimas en el caso 001 y participó activamente de cada una de las actividades a las que fue llamado en el marco de los compromisos con el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición (SIVJRNR).

Como él, son miles los hombres y mujeres que le apostaron al proceso de reincorporación y el sueño de una Colombia en paz y también son miles los sueños amenazados. Desde el equipo de defensa integral de los comparecientes FARC en el Suroccidente, expresamos nuestra preocupación e impotencia por tan lamentable situación y exigimos del Estado las medidas necesarias que conduzcan al mejoramiento de las condiciones de seguridad de excombatientes en los territorios y garanticen que estos hombres y mujeres realicen su aporte de verdad y reparación en cumplimiento de su compromiso y en beneficio de las víctimas.

Con el homicidio de Nelson, hoy contabilizamos 272 excombatientes asesinados desde la firma del Acuerdo Final de Paz, para que esta cifra no siga alimentando las estadísticas. Hacemos un llamado a las organizaciones sociales nacionales e internacionales y al pueblo colombiano en general para unirnos y detener el exterminio e imponer la verdad, reparación y reconciliación, como salida a la triste historia de Colombia.271 sueños asesinados: exigimos condiciones de seguridad para los firmantes de paz