Partido COMUNES – Marzo 1 de 2021

Como un homenaje a la memoria del inolvidable comandante Raúl Reyes y de los héroes y heroínas de su unidad de guardia, la ‘Pedro Martínez’, asesinados en la ‘Operación Fénix’ en Sucumbíos, Ecuador, el 1 de marzo de 2008, reproducimos una de las últimas entrevistas concedidas por nuestro Comandante Raúl a la periodista Anna Pha del Partido Comunista de Australia (CPA) y publicada en la Revista Marxista Australiana (AMR por sus siglas en inglés), en el No. 48 de Junio de 2008.

“…La periodista Anna Pha del Partido Comunista de Australia (CPA) y  del Semanario “The Guardian”, entrevistó al Comandante de las FARC-EP Raúl Reyes. La entrevista se llevó a cabo sólo meses antes del ataque asesino conducido por el ejército colombiano el 1 de marzo de 2008, que violara la integridad territorial de Ecuador y cobrara la vida del Comandante Reyes y otras 25 personas, en su mayoría miembros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC-EP).

La entrevista hecha por nuestra periodista al Comandante Reyes puede ser que fuera la última entrevista concedida por Reyes y es, por esa sola razón, un valioso registro de la histórica lucha del pueblo colombiano por una paz justa con justicia social…

…figuras como el Comandante Raúl Reyes continuarán proporcionando inspiración para las nuevas generaciones que se esfuerzan por construir un mundo mejor”.

                                                          Consejo Editorial   Australia, mayo 2014

Revista Marxista Australiana – Partido Comunista de Australia, CPA

                                                                                                  # 48 – Junio 2008

Entrevista con Raúl Reyes

El primero de marzo de 2008 el ejército colombiano con la ayuda de los militares de Estados Unidos en la base de Manta en Ecuador lanzaron un ataque contra el campamento temporal de representantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia – Ejército del Pueblo (FARC- EP) situado en la República del Ecuador. Ellos estaban en Ecuador negociando un intercambio humanitario de prisioneros. Entre los que fueron asesinados por las fuerzas colombianas estaba el comandante revolucionario Raúl Reyes miembro del Secretariado de las FARC, una persona muy conocida y respetado vocero internacional y negociador de las FARC. El fue brutalmente asesinado unas horas antes de que una delegación francesa llegara para negociar la liberación por las FARC de la ciudadana Franco-Colombiana, Ingrid Betancourt.

En la siguiente entrevista Raúl Reyes explica el origen de las FARC, el tipo de organización y sus objetivos; desenmascara las mentiras que propagan sus enemigos, incluidos los gobiernos de Colombia y los Estados Unidos que dicen que son una organización terrorista.

Raúl Reyes.

¿Nos puede decir por favor cuales son las condiciones objetivas que originaron el conflicto armado Colombiano?

Yo empiezo por decirles que son muchas, de carácter histórico, de carácter cultural, social, político y econó- mico donde Estados Unidos desde un principio empujó al pueblo colombiano a la guerra en la que hoy nos encontramos.

Hay un contubernio entre la clase gobernante colom- biana y el gobierno de los Estados Unidos para impedir la lucha revolucionaria colombiana. En 1960 en Mar- quetalia lo que pedían los campesinos en aquella época ya dirigidos por el camarada Marulanda eran pequeñas reivindicaciones consistentes en ayudas para construir puentes, mejorar caminos, escuelas para que estudiaran

sus niños, con pupitres, material didáctico y profesores. Y lo mismo en la parte de salud, puestos de salud con enfermeras, con médicos, medicamentos y algunas tien- das donde ellos pudieran comprar; tiendas cooperativas, donde los campesinos pudiesen comprar sus productos a bajos precios; no era más lo que pedían y que se les permitiera continuar en esa región sin el hostigamiento de las fuerzas del Estado. (Marquetalia es una zona montañosa en el centro de Colombia que continuó sien- do un enclave de la guerrilla después de la “violencia” de 1948 y 1958).

Pues, el gobierno colombiano empezó a decir, que eso era imposible, porque eso eran “repúblicas indepen- dientes” que quedarían por fuera de la institucionalidad y que ellos no iban a permitir en Colombia una “nueva Cuba”, que esas ideas tenían que ver con la influencia cubana, el “mal ejemplo” cubano y que esas ideas de- bían ser destruidas y obstruirse con todos sus medios.

Y para eso contaron con el apoyo de Estados Unidos, quien financió esa guerra en buena medida y donde pusieron a prueba tropas que venían de combatir a los camaradas coreanos; esto es el Batallón Colombia que venía de combatir en Corea.

Pensó la clase gobernante colombiana y lo mismo los gringos, que a Marulanda y sus hombres los iban a eliminar en dos semanas; pero la respuesta organizada del naciente ejército de las FARC mostró capacidad de resistencia política y militar y mucho apoyo de masas; y desde aquella época un buen apoyo internacional porque varios periodistas franceses visitaron el área y pidieron al gobierno colombiano que no cometiera el error de atacar a esos campesinos.

El gobierno prefirió la guerra como la prefiere hoy toda- vía y lanzaron una operación de más de 16,000 hombres de las Fuerzas Militares Colombianas contra 48 guerri- lleros, entre ellos dos mujeres.

Y el resultado es que fueron derrotados y no lograron eliminarlos, aunque si salieron de la región los camara- das y se expandieron por todo el territorio y empezaron entonces la construcción de lo que hoy son las FARC. En ese proceso pues, entendieron que la lucha no podía circunscribirse solamente para defender los intereses de un grupo de campesinos, sino que era necesario una lucha en defensa de todo el pueblo y que para eso, era necesario la conquista del poder.

El Partido Comunista Colombiano (PCC) tuvo un papel protagónico en la solidaridad con la resistencia en Marquetalia; envió al camarada Jacobo Arenas que era un integrante del ejecutivo central del partido, a solidarizarse con los campesinos de Marquetalia, e iba acompañado de otro cuadro comunista de la juventud, Hernando González Acosta; quien fue muerto en com- bate a los dos años.

Manuel Marulanda Vélez (sentado) con fuerzas de la resistencia de Marquetalia.

Jacobo Arenas decidió quedarse en las FARC y se con- virtió en uno de los fundadores de las FARC; se hizo gran amigo y camarada de Marulanda y se ocupó de contribuir notablemente en la ideología y en la política comunista en las filas de las FARC. Se convirtió en un ideólogo muy importante reconocido incluso por sus enemigos; combatió al lado de Marulanda y contribu- yó a la formación de este ejército hasta que murió, de muerte natural, en una reunión del secretariado donde estábamos cinco miembros del secretariado. En aque- llos tiempos solo éramos cinco miembros nada más y allí murió Jacobo Arenas en agosto de 1990.

Entonces los orígenes del conflicto colombiano pues con las FARC empiezan ahí, pero tienen un antecedente histórico.

Historia de las guerras

En Colombia han habido siempre guerrillas, en Colom- bia han habido siempre guerras, en los dos siglos pasa- dos dicen los historiadores que hubo 67 guerras civiles y en el pasado medio siglo de guerra prácticamente solo con las FARC.

Pero cuando las FARC surgen se venía de una guerra en- tre liberales y conservadores, donde los conservadores reaccionarios, ligados muy estrechamente al imperia- lismo norteamericano, a la Iglesia y a los sectores más recalcitrantes de la sociedad perseguían a los liberales porque los consideraban cercanos a las ideas comunis- tas, por eso asesinaron en Bogotá a Jorge Eliécer Gaitán en abril del 1948.

La muerte de Gaitán produjo una guerra entre liberales y conservadores que dejo más de 300,000 muertos, mayor cantidad de heridos, de huérfanas, de viudas, de gente que les quitaron las tierras y les quitaron todos sus bienes.

La policía que era parte de la fuerza pública del gobier- no perseguían a los liberales, llegaban a las casas de los liberales les incendiaban las casas, mataban a las seño- ras y a las que estaban embarazadas las rajaban y les sacaban el niño del vientre etc, etc; quemaban pueblos completos, hicieron muchas bestialidades.

Por eso los liberales comenzaron a organizarse en gue- rrillas, esas directrices las dio el propio partido liberal, los jefes crearon las guerrillas liberales para defender sus vidas y sus bienes.

Y es desde allí donde Marulanda que era de una familia liberal, toda ésta familia estaba para defenderse de la policía, de los esbirros del gobierno conservador. Se organizaron en guerrillas y unos primos de él eran jefes de las guerrillas y el camarada con el tiempo siendo muy joven se fue convirtiendo en uno de los jefes, porque era muy aguerrido combatiente; pero con el tiempo se fue cualificando y tomó la concepción revolucionaria y se convirtió en un militante del partido y posteriormente en un cuadro de la dirección nacional del partido también.

Por eso no es cierto, que ahora si hay muertos en Co- lombia, producto del conflicto, no, el conflicto tiene muchos años en Colombia; lo que pasa que si contamos solo a partir de la confrontación con las FARC pues empieza en 1964, pero tiene todos unos antecedentes; varios de los combatientes que fundaron, que resistieron en Marquetalia antes, habían sido tropas liberales de Marulanda entre ellos Joselo Lozada, otro compañero que llamábamos “Balino” entre muchos otros, Jaime Guaraca que está vivo, Jaime Bustos también vivo y son fundadores de las FARC con Marulanda.

Desde aquella época hasta hoy, hay distintas gene- raciones de guerrilleros que pueden ser nietos, de los fundadores, entonces eso les da a las FARC continuidad y unas raíces históricas, alimentadas de ese pasado de nuestro pueblo de conflictos de guerras todo el tiempo.

Desde la guerra de Independencia para quitarnos del yugo Español hasta hoy que seguimos enfrentados al mismo Imperio Español, al Imperio Estadounidense y a todos los imperios que apoyan la guerra contra el pueblo que quiere libertad y que quiere emancipación.

Por una nueva Colombia, Socialista

Si ustedes estudian el programa agrario de guerrilleros que se aprobó el 20 de julio de 1964, ahí se hace una de- claración diciendo: “nosotros somos una organización revolucionaria que luchábamos para impedir la guerra, pero como somos revolucionarios nos ha obligado el régimen a tomar las armas en defensa de nuestras vidas y de los intereses de nuestro pueblo”.

Eso explica las razones del alzamiento; entonces las FARC no quieren la guerra, las FARC luchan por la paz, pero por una paz con justicia social, una paz por las reivindicaciones para el pueblo, los trabajadores, los explotados, lucha contra las políticas del Fondo Monetario Internacional, las políticas neoliberales, las políticas trazadas e impuestas por los monopolios o por la Casa Blanca.

Las FARC no aceptan como paz, la paz de los sepul- cros; las FARC no están luchando por reformas, están luchando por cambiar las estructuras del estado. Por eso nuestra lucha es por el poder, de tal manera que poda- mos iniciar la construcción de la Nueva Colombia. La Nueva Colombia que tiene como norte el Socialismo, pero es un socialismo que corresponda a las necesidades de Colombia, es un socialismo que debe corresponder a la época actual.

Tomamos muy en cuenta, las experiencias de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas que lamentable- mente colapsó, por errores  seguramente.  Tomamos en cuenta las experiencias de China el acervo de Mao Zedong; también las experiencias de los camaradas Vietnamitas con Ho Chi Minh y todos estos líderes; lo mismo la experiencia de Corea, la experiencia cubana, obviamente y otras experiencias; pero buscamos que esas experiencias nos ayuden a enriquecer la propia; de tal manera que podamos avanzar hacia los objetivos del poder y luego iniciar la construcción de un socialismo que corresponda a las necesidades del Pueblo Colom- biano, a su querer mayoritario.

Estando Cuba en esta región y siendo las FARC soli- dario incondicional con la Revolución Cubana, no se puede pretender construir en Colombia el mismo mode- lo cubano; porque es otra historia, son otros intereses, es otro momento histórico; sin embargo hay muchas cosas de ellos muy buenas que se pueden implementar en nuestra construcción, cierto; por eso las FARC valora muchísimo la experiencia cubana y consideramos una obligación internacionalista ser solidarios con la Revo- lución Cubana y con todos los procesos revolucionarios del mundo.

Nos interesa mucho hermanar nuestra lucha, con la que realizan los partidos comunistas del Movimiento Comunista Internacional, el Movimiento Obrero de los Trabajadores, porque la lucha de las FARC es para el beneficio de los sectores anti-imperialistas, anti-oligár- quicos, los sectores que están interesados en construir la Nueva Sociedad y la Nueva Sociedad para nosotros es la Socialista no existe ninguna otra.

Su segunda pregunta ¿que son las FARC y como surgen?

Bueno ya expliqué de alguna manera que son las FARC y como surgen. Sin embargo es necesario recalcar aquí que las FARC son el pueblo en armas, las FARC están conformados por hombres y mujeres del pueblo, por revolucionarios, por comunistas en armas. Nuestra guía ideológica es el Marxismo-Leninismo fortalecido por el acervo libertario de Simón Bolívar nuestro libertador y las experiencias de revoluciones del continente y del mundo.

Como es una organización revolucionaria de carácter Marxista-Leninista, pues obviamente nos ven la bur- guesía y el enemigo de clase como un enemigo anta- gónico y de hecho somos un enemigo antagónico del imperialismo y la oligarquía, porque para nosotros la democracia de ellos es la represión, es la explotación de los pueblos, es la guerra contra los pueblos, entonces luchamos por la democracia para todo el pueblo, esa democracia que ellos dicen tenemos que aceptar por la fuerza y nosotros nos negamos a aceptarla; ese mundo globalizado para la guerra y la explotación que ellos nos quieren imponer a todos y nosotros nos negamos a eso.

Esas concepciones o esas políticas de llamar terroristas a todas las fuerzas disidentes de las políticas norteame- ricanas es para ellos la paz, es para ellos la democracia y para nosotros que estamos en el otro lado, al lado del pueblo, al lado de los trabajadores, al lado de las ideas progresistas y revolucionarias, esa es la guerra, es lo que hay que combatir para podernos liberar, para podernos independizar del yugo imperial y esa es la causa para que nos llamen terroristas.

Pero yo les puedo decir camaradas, que las FARC es una organización de comunistas en armas y que el enemigo tanto los gringos, como las oligarquías colombianas, al no poder derrotar a las FARC, política ni militarmente, utilizan ese tipo de calificativo, que no corresponde a la realidad; pero lo usan como otra forma de la guerra, con la que pretenden aislarnos, señalarnos de lo que ellos son, porque Estados Unidos es el primer gobierno terrorista del mundo; es el que instiga terrorismo, es el que viola los derechos humanos; ahí están las cárceles de Guantánamo en Cuba y tantas otras que existen en el mundo. Ahí está la forma en que mantienen a los extraditados de las FARC en los Estados Unidos, en- cadenados todo el día, estando en cárceles sumamente modernas donde nadie puede salir de allá; sin embargo los mantienen encadenados.

Pero son estos los que hablan en defensa de los derechos humanos, son estos los que hablan de la libertad, de la justicia y del derecho a disentir, es una trama, es un engaño, es el discurso de los halcones de la guerra. Por eso para que nos digan ellos a nosotros terroristas no nos preocupa, nos preocuparía en cambio si nos dijeran que somos sus aliados; porque nunca podremos ideo- lógicamente ser aliados de ellos; nosotros sí estamos luchando por el poder político para gobernar Colombia y buscamos tener relaciones con todos los gobiernos del mundo, sin excluir a los Estados Unidos.

Pero tiene que haber unas relaciones de igualdad y tiene que ser unas relaciones de beneficio recíproco para los pueblos, nunca unas relaciones que subyuguen a nuestro pueblo o que violenten la soberanía nuestra, ni a ningún pueblo hermano, por eso las FARC es anti-imperialista, nunca enemigo del pueblo de Estados Unidos, admira- mos al pueblo estadounidense, admiramos a esos sec- tores pensantes que no comulgan con las políticas del estado y de los gobiernos de Estados Unidos.

Desde toda la existencia de las FARC hemos tenido, pese a la agresión permanente del gobierno de Estados Uni- dos y de sus aparatos de seguridad, las puertas abiertas para entablar relaciones con su pueblo en primer lugar, y con representantes de su pueblo, serios, respetuosos de nuestros ideales y de nuestra lucha revolucionaria.

Su tercera pregunta es ¿cual es el programa de la Revolución de las FARC?

Debo contarle a mis camaradas y a su pueblo, a los obreros, a los trabajadores, a los maestros, y a todos los que escuchen y lean lo que estoy diciendo, que las FARC aprobó el programa agrario de los guerrilleros el 20 Julio de 1964. Y cada una de las conferencias siguientes de nuestra organización hasta el momento, nueve conferencias, se han ocupado de estudiar este programa y de ajustarle nuevos elementos de la táctica, de la política, de las expresiones sociales, económicas que requiere nuestro pueblo.

Se llama el programa agrario de los guerrilleros; es en otras palabras el programa de gobierno que tendrá que ejecutar las FARC una vez que esté en el poder; porque tiene una concepción anti-imperialista, anti-oligárquica que a nuestro juicio ningún gobierno de la oligarquía se va a comprometer con esos objetivos; está por ejemplo la reforma agraria.

Que empieza por expropiar los grandes latifundios para entregarle tierras gratis con asistencia técnica y cons- truir vías de comunicación y mercado a los campesinos que quieran trabajar la tierra.

En Colombia no se ha querido hacer ninguna reforma agraria y es una de las razones del conflicto y es una de las razones para que haya tanto apoyo de los cam- pesinos a la lucha en nuestro ejército. Y la razón para que el mayor porcentaje de guerrilleros sea de origen campesino.

Entonces se lucha por la reforma agraria, pero no es la reforma agraria que le entregue la tierra a la gente para que siga viviendo más pobre, pero dueño de tierra; sino que pueda ponerla a trabajar haciendo uso de la técnica, de la asistencia de agrónomos, de especialistas en el trabajo agrícola.

Pero que además el estado se comprometa a garantizar precios que correspondan a los costos de la producción agrícola y agropecuaria; que se les concedan créditos gratuitos a los campesinos, que se les contribuya a la educación de sus hijos, que sus hijos puedan ir a las universidades a hacer su secundaria y luego hagan es- pecializaciones en el campo de la agricultura, médicos veterinarios, zootecnistas, agrónomos, técnicos agríco- las, de tal manera que puedan producir más y mejor.

En Colombia la concentración de la tierra en este mo- mento está en poder de los grandes latifundistas que a su vez son narcotraficantes, a partir del año 1970; antes no había eso, mejor dicho de los 1980 para aquí, las tierras más fértiles mejor ubicadas en cuanto a la cercanía a las grandes ciudades y a los centros industriales del país es- tán en poder de los latifundistas y estos latifundistas son generalmente con algunas excepciones, narcotraficantes a la vez e igualmente paramilitares.

Esa concentración de la tierra hace que los campesinos pobres tengan que meterse en las profundidades de la selva, donde no pueden producir más que coca; planta de coca o de amapola que es la base de la heroína; por- que no tienen en esas distancias buenos caminos, mucho menos carreteras, nada de asistencia técnica o créditos.

El modelo neoliberal empujó a eso a los campesinos, porque las grandes y mejores tierras están en el poder de las oligarquías.

Colombia era el primer país exportador de café, hoy no es importante el café, porque producen mejor café y en mayor cantidad en Brasil y aquí en Colombia el gobier- no abandonó el apoyo a los campesinos caficultores. Entonces buscamos que ese renglón cafetero y ganade- ro, porque Colombia tiene tierras aptas para producir ganado durante todo el año y todo el tiempo; pues que vuelvan a ser renglones muy importantes.

Reforma agraria

La situación geográfica de Colombia permite autoabas- tecer a toda la población sin necesidad de comprar pro- ductos en ninguna otra parte; pero para eso se necesita estimular la producción nacional, la producción y el trabajo de los campesinos.

Hemos luchado por esa reforma agraria, que le entregue tierra a los campesinos y no ha sido posible.

Los grandes terratenientes organizan a grupos de asesi- nos, que son los llamados paramilitares o sicarios. Estos tienen el apoyo del ejército, de la policía y del gobierno. El actual Presidente de la República es un terrateniente, solo en la Costa Atlántica que es toda esa zona cercana al Océano Atlántico tiene 37,000 hectáreas de tierra. Tiene miles de cabezas de ganado de muy buenas razas por lo tanto muy costosas; tiene las mejores razas de caballo de paso, sumamente costosos también; luego es un terrateniente, un ganadero de los más grandes y un dueño de las mejores caballerizas. Es un hombre que tiene un pasado mafioso y paramilitar, pero todas esas riquezas las ha amasado producto de los negocios ilícitos que hoy dice combatir. Pero lo que les estoy di- ciendo no es solamente de él (Uribe) si no, de un buen grupo de terratenientes y de latifundistas que hoy están representados en el gobierno de Álvaro Uribe.

Las FARC luchan por la reforma agraria y luego ya en la Octava Conferencia que se realiza en el año 1993, en esa Conferencia las FARC aprueban una plataforma para un gobierno transitorio; esa plataforma de doce puntos; plantea de nuevo la necesidad de un gobierno pluralista, patriótico y democrático; porque para las FARC lo prioritario y más importante es la Paz.

Pero les he venido diciendo, la Paz con justicia social, es la Paz con dignidad para nuestro pueblo, es la Paz donde se respete nuestra soberanía, la independencia, es la Paz donde se acabe la explotación y la opresión del régimen contra nuestro pueblo y los trabajadores.

Gobierno transitorio

En esa plataforma nosotros decimos es necesario hacer la reforma agraria, que le devuelva la tierra a los cam- pesinos, que se las entreguen para que las trabajen, en el entendido que esto no lo puede hacer un gobierno que no tenga el poder en sus manos.

Pero es una bandera y es un elemento político de mucha importancia; en esa plataforma política nosotros deci- mos se requiere para eso un gobierno representado por las más diversas, fuerzas progresistas, democráticas, revolucionarias, bolivarianas, donde obviamente tienen que estar los comunistas; donde tienen que estar los movimientos insurgentes, donde no se puede excluir a los indígenas, a los campesinos, a las mujeres, a las juventudes, debe ser un gobierno donde los trabajado- res en alianza con el campesinado sean el eje de esa transformación.

Como es un gobierno transitorio tendría que estar tam- bién apoyado por algunos sectores progresistas de la clase gobernante; esa propuesta se mantiene y es una propuesta como le digo para un gobierno alternativo.

Debe premitir abrir espacios de participación, que per- mitan la reconciliación nacional entre los colombianos, que posibilite iniciar unos diálogos hacia la Paz serios, sin trampas, que posibilite empezar a recuperar nuestra soberanía, que no siga Colombia siendo pisoteada por la injerencia estadounidense, que se respete nuestra soberanía.

Esa propuesta de un Nuevo Gobierno se amplía en el documento que ustedes conocen y que les pediría de ser posible que difundieran en su país, “El Manifies- to”; en ese Manifiesto nosotros explicamos las razones políticas, ideológicas, sociales y culturales de la lucha nuestra y mostramos unas salidas.

Implica preparar a las masas para esa acción, en de- fensa de su dignidad, de su vida, de su independencia; entonces las FARC están comprometidas en este pro- grama con todas sus fuerzas y durante este año vamos a trabajar mucho más en ese objetivo, para lo cual es indispensable la solidaridad internacional de los comu- nistas, de los obreros, de los campesinos, de los sectores intelectuales interesados en la defensa de los derechos y las libertades de los pueblos. Buscamos con eso que Colombia por fin inicie el tránsito hacia la verdadera Paz con Justicia Social.

Su cuarta pregunta ¿es posible una solución negociada al conflicto?

Debo decirles que sí es posible una solución negociada al conflicto, y es una lucha que ha realizado las FARC desde que inicia la lucha política y militar en Marque- talia hasta hoy, y nunca renunciará las FARC a la bús- queda de la salidas políticas porque para nosotros el fin de Colombia no puede ser la guerra, el fin del mundo no puede ser la guerra, sino que el mundo tiene que ser una sociedad socialista; donde desaparezcan las diferencias de clases, donde no haya más explotadores, ni explota- dos, el futuro es socialista para nuestros pueblos.

En ese marco las FARC ha hecho cantidad de propues- tas para la solución política y de hecho hemos realizado varios diálogos con distintos gobiernos; el primer diá- logo fue en el año 1982 con el gobierno del presidente Belisario Betancourt, es cuando firmamos los acuerdos de la Uribe (ciudad en el departamento de Meta en Colombia) acuerdos donde el gobierno se comprometía con las FARC a iniciar unas series de transformaciones para permitir que la población, tanto campesinos, indí- genas, negritudes, trabajadores, intelectuales, maestros, tuvieran más derechos, más libertades y se hicieran los cambios en las estructuras gubernamentales que beneficiaran los derechos y libertades para la inmensa mayoría del pueblo.

Este proceso de diálogo con Belisario Betancourt fue para las FARC muy importante todo el secretariado de las FARC en cabeza por el comandante Marulanda y Jacobo Arenas estuvieron en los diálogos. Vino mucha gente del gobierno de Colombia a conversar con noso- tros en aquella época. Firmamos los acuerdos y yo soy uno de los firmantes de esos acuerdos en aquella época en el año 1984 se firmaron.

Pero una vez que se firmaron esos acuerdos y el pro- ceso empezó a caminar vino la reacción, los sectores militaristas, los sectores enemigos de la paz, entre los colombianos comenzaron a obstruir los programas que se realizaron con el presidente Belisario Betancourt. Se firmó en aquella época producto de esos acuerdos un cese bilateral de fuego.

El presidente Belisario Betancourt dio la orden a sus tropas de cesar todo tipo de operaciones militares ofen- sivas contra las FARC, y el comandante Marulanda a la misma hora y por los mismos canales de la prensa ha- blada y escrita dio igual orden para todos los integrantes de las FARC. Se llamó el cese al fuego y es el primer reconocimiento de fuerza beligerante que le da el estado colombiano a las FARC.

Ese hecho fue una gran noticia en Colombia y llenó a la gente de esperanza en que íbamos a llegar a la construc- ción de la paz y que iba a desaparecer la confrontación entre el pueblo; pero luego vinieron los ataques de los enemigos de ese proceso que empezaron a incumplir los acuerdos.


Unidad en la lucha por la paz

Pero de todas maneras las FARC avanzó en esas nego- ciaciones y creamos la Unión Patriótica, conocida como la UP, que es hija de esos acuerdos, es el resultado de esos acuerdos, esa Unión Patriótica se propuso como una fuerza política, una expresión política, donde iban a participar todos los amigos de la Paz.

El partido Comunista se metió de lleno a esa propuesta de Unión Patriótica, con todos sus militantes dentro de la Unión Patriótica.

Llegaron a la Unión Patriótica amplios sectores del par- tido liberal y del partido conservador; sectores indepen- dientes también llegaron a la Unión Patriótica; es decir la gente se llenó de confianza que eso era una solución. Tener un partido independiente que no tenía nada que ver nada ni con los liberales ni con los conservadores sino un partido de los amigos de la Paz, de los amigos de la reconciliación, de los que querían cambios sin ne- cesidad de recurrir a las armas y allí estaban las FARC.

El primer candidato presidencial a la Unión Patriótica fue Jacobo Arenas, formidable orador un hombre con una vasta formación en el partido, porque como les de- cía llego a las FARC siendo un miembro del ejecutivo central del Partido, un dirigente obrero, petrolero, un hombre con amplios conocimientos ideológicos, una vasta formación ideológica.

Pero una vez que se supo que Jacobo Arenas era candidato presidencial y que iba a Bogotá, a hacer su lanzamiento allá, organizaron todo para asesinarlo; ante esa información se tomó la decisión en el secretariado de que no fuera, y no fue él a Bogotá y al no poder ir entonces se buscó a otro candidato.

Buscaron como candidato al doctor Jaime Pardo Leal, un dirigente del Partido que nunca había sido guerrillero y no sabía de la vida guerrillera, un intelectual, acadé- mico, magistrado en la Corte Suprema de Justicia, un formidable orador.

En muy poco tiempo de su campaña electoral consiguió cantidad de votos a su favor y se convirtió la Unión Patriótica en la segunda fuerza política más importante, consiguió varios alcaldes para la Unión Patriótica, va- rios congresistas, diputados, una fuerza muy importante.

Pero vino el terrorismo de estado y siguió asesinando a todos los congresistas de la Unión Patriótica; a todos los alcaldes, a todos los concejales y últimamente asesina- ron al propio candidato presidencial, Jaime Pardo Leal.

A Jaime Pardo Leal le sucede otro dirigente del Par- tido que se llamaba Bernardo Jaramillo, un abogado, orador muy fogoso, un tipo joven, de unos 35 años, lo asesinaron también. Recién lo asesinaron difundieron el rumor de que eran las FARC los que lo habían mandado asesinar, una de tantas infamias, después no pudieron mantener el engaño y tuvieron que reconocer que ha- bían sido agentes del paramilitarismo, que se hacían desde las brigadas militares.

Al lado de estos dos candidatos presidenciales ase- sinados, asesinaron también a varios congresistas, a senadores a la República, del Partido Comunista, al- caldes, gobernadores, dirigentes sindicales, dirigentes indígenas, negritudes, sacerdotes es ahí donde podemos contabilizar hoy más de 5,000 militantes de la Unión Patriótica asesinados por el terrorismo de estado en Colombia y nadie ha respondido por esa orgía de sangre contra nuestro pueblo que descabezó una esperanza para la Paz en Colombia.

Nosotros habíamos enviado algunos cuadros a trabajar con la Unión Patriótica entre ellos estaba Braulio Herre- ra, un hombre que era del estado mayor nuestro. Estaba Iván Márquez, un miembro del secretariado, alcanzó a llegar a la Cámara de Representantes como Senador.

Cuando conocimos todos esos planes para eliminar a toda la dirigencia de la Unión Patriótica entonces a ellos que eran de las FARC les ordenamos que se vinieran y todos se vinieron y esos que vinieron aún están aquí, porque logramos salvarlos, entre ellos Iván Márquez.

Pese a todo esto, nosotros no renunciamos a la búsqueda de salidas políticas; porque para nosotros la Paz es una bandera que jamás se puede abandonar.

Después del gobierno de Belisario Betancourt vino el gobierno de Virgilio Barco un liberal (1986-1990) que mantuvo los diálogos ahí, pero no se avanzó en nada. No hubo ninguna respuesta a los crímenes de estado; sino que él era permisivo con las bandas de paramili- tares que ejecutaban a gente, a comunistas, a obreros, a gente de la Unión Patriótica y aparentemente nadie era responsable de quienes los habían asesinado.

Pero sí había las denuncias que sabían de los sicarios, sabían de los batallones, de las brigadas de la policía y cuando el partido hacía esas denuncias, ellos decían, esa es la campaña de los comunistas contra el gobierno; pero después todo quedó evidenciado pero los camara- das ya estaban muertos el daño ya estaba hecho.

Durante el gobierno de Barco, nosotros seguimos insis- tiendo en la necesidad de los diálogos. Mandó a algunos funcionarios suyos a hablar con nosotros a la Uribe; allá estaba el cuartel general de las FARC.

Pero no avanzábamos mucho, sin embargo se mantenía el intercambio y nosotros pedíamos que se cumplieran los acuerdos firmados con Belisario Betancourt, ahí no cumplieron nada.

Después vino el año 1990 y lo sucedió César Gaviria Trujillo en la Presidencia de la República. Este es el hombre que inicia en Colombia con mayor fuerza la aplicación del modelo económico neoliberal.

Pero llegó en un momento donde el Ejército Popular de Liberación Nacional, EPL se desmoviliza, había en sus filas un sujeto llamado Bernardo Gutiérrez que era un infiltrado del enemigo; pero logró escalar hasta la direc- ción del EPL y se fue, traicionó la lucha revolucionaria del EPL llevándose más 3,500 hombres con armas y todo y se integró en las bandas de paramilitares al servi- cio del narcotráfico. Lo hicieron Senador a la República con dinero de Carlos Castaño uno de los jefes de los pa- ramilitares; le dio en ese tiempo algo así como $300,000 dólares para hacerlo Senador de la República con lo que le pagó la desmovilización de todos esos guerrilleros.

Cuando llega César Gaviria a la Presidencia de la Re- pública el EPL estaba disminuido, estos que se fueron, que traicionaron la lucha revolucionaria, les decían a los otros que hicieran lo mismo si no querían morir. Del Ejército de la Liberación Nacional, ELN también se ha- bía despegado otro grupo que los llamaron “el parche” los compañeros del ELN, se fue también.

Había otros grupos pequeños, un grupo de ascendencia indígena que les llamaban los “Quintín Lame” también se fueron. Había otro grupo que se llamaba el Partido de los Trabajadores, PT, muy poquitos y también se fueron; y se fue todo el M19 que tenía muy buenas relaciones con Cuba, había sido formado allá, había hecho unos trabajos publicitarios muy buenos, había participado en un batallón que se llamó Batallón América, pero habían fracasado en todo eso. Estaban demasiado debilitados pero aun así, siendo pequeños estaban dentro de la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar.

Son las FARC las que crean la Coordinadora Guerrillera Simón Bolívar, en la política de unidad con el movi- miento guerrillero porque antes ellos excluyeron a las FARC por ser Partido Comunista; crearon la Coordina- dora Nacional Guerrillera, ellos solos, porque las FARC no podía estar allí porque eran una organización de Comunistas y ellos eran anticomunistas todos; entonces propusimos integrarnos en la Coordinadora Guerrillera. El gobierno nos ha forzado a tomar las armas.

Simón Bolívar y allí nos sumamos todos, pero luego se debilitó con todos esos que se fueron.

Jacobo Arenas muere el 10 de agosto de 1990. El go- bierno Colombiano y la clase gobernante pensó que la muerte de Jacobo Arenas seria el acabose de las FARC; entonces tuvieron en cuenta varios elementos para tratar de liquidarnos con operativos militares; estaba el derrumbe del campo socialista en aquella época, estaba la traición de todas estas guerrillas y estaba la muerte de Jacobo Arenas y llegaba a la Presidencia de la Repúbli- ca César Gaviria que venía a aplicar el nuevo modelo neoliberal; entonces, ¿quién era el obstáculo para eso?, pues las FARC; pues como las FARC no querían aceptar las políticas de ellos entonces pues había que acabarlas.

Por eso lanzaron una operación militar sumamente grande el 9 de diciembre de 1990, el día en que se reali- zaban las elecciones para la constituyente, soñaron con asesinar a alguien del secretariado en esa operación o a varios del secretariado y que el resto se iba a someter a las políticas de ellos para no morir, pero no lograron ni lo uno, ni lo otro, porque nosotros somos una orga- nización revolucionaria con experiencia y entonces se continuó el combate por todos lados y el resultado fue que tuvieron muchas bajas, helicópteros derribados, otros impactados; no menos de 120 muertos tuvieron en esos ataques y se acabó todo diálogo.

La coordinadora guerrillera, lo que quedaba de la coor- dinadora guerrillera, un sector del ELN y otro pequeño del EPL y nosotros, organizamos una respuesta, al ata- que a Casa Verde que fue bastante buena en la medida que pudimos realizar acciones conjuntas; acciones con- juntas que preocuparon mucho a Gaviria, porque vieron que la cosa era difícil que no era tan fácil acabarnos así.

En ningún momento renunciamos a los diálogos, en- tonces Gaviria nos volvió a pedir diálogo; Gaviria dijo en un momento a través de su ministro, estoy dispuesto a dialogar con ustedes donde digan y cuando quieran; entonces nosotros dijimos listos, para dialogar necesita- mos unas áreas de seguridad, unas garantías; nos dijeron que las propusiéramos, propusimos unas áreas y no fue- ron aceptadas, entonces el gobierno de Gaviria propuso 20 áreas, pero con las tramas de siempre, unas áreas que no significaban nada, como en las profundidades de las selva, como para mostrar que nosotros dijéramos que no, y él quería la Paz y nosotros no.

Pero de todas esas 20 áreas propuso una limítrofe con Venezuela que se llama Cravo Norte, así que nosotros en el secretariado dijimos nos queda muy complicado que de 20 áreas ninguna nos sirva, escojamos la mejor y escogimos Cravo Norte, cerca de Venezuela, porque ya teníamos alguna relación con el gobierno venezola- no que no era Hugo Chávez sino Carlos Andrés Pérez (1989-1993).

Permítame decirles que las relaciones con los gobiernos de Venezuela son históricas. El gobierno de Carlos An- drés Pérez había ofrecido que él contribuía con la Paz, para la paz del país y ofrecía su país.

Entonces se consiguió lo de Cravo Norte y mandamos allí a nuestros camaradas a hablar con el gobierno y de ahí se convino entonces el ir a dialogar a Venezuela, con la anuencia del Presidente Carlos Andrés Pérez.

Allá se iniciaron los diálogos, pero se acordó que aque- llos diálogos se desarrollaban en medio de la guerra; quiere decir que mientras estaban dialogando allá, en Colombia continuaba el conflicto en toda su dinámica y así fue; entonces mientras estaban dialogando allá en Caracas, el comandante Alfonso Cano, Iván Márquez y otros que los acompañaron a ellos en su comisión, contra los que quedamos acá, en las operaciones militares, que eran violentas, día y noche; su delirio era asesinarnos y poder llevar a la mesa unos resultados para forzarles a firmar lo que ellos querían.

Quedamos acá Marulanda, Timoleón Jiménez y yo; pudimos sortear todas las operaciones con muchos éxi- tos, intercambiamos permanentemente con ellos allá y veíamos que eso no iba a ningún lado; ahí estaba el ELN también y los del EPL del Caraballo, pero ellos seguían con su vieja concepción de que nosotros quien sabe para dónde íbamos; entonces no era fácil tomar decisiones en la mesa porque ellos tenían otra visión; el gobierno que se dio cuenta de eso; empezó a decir, las FARC es la fuerza grande, ustedes no pueden aceptar que esto, no sé qué y a ellos quién sabe lo que les dirían; así que nosotros les dijimos no, no vamos a entrar en ese juego de desconocer a nadie, la coordinadora y punto.

Bueno después vino entonces uno de los primeros intentos de Hugo Chávez en Caracas para derrocar a Carlos Andrés Pérez, primer intento fallido y de ahí dijo que la inestabilidad le imposibilitaba para que nosotros conversáramos de nuevo; entonces Carlos Salinas de Gortari, el Presidente de México, ofreció allá y entonces nosotros fuimos, a Tlaxcala, México y allá fueron nues- tros camaradas; entonces el gobierno Mexicano que era del PRI (Partido de la Revolución Institucional) en ese tiempo nos ayudó.

El gobierno persigue una solución militar

Pero ya veíamos nosotros que esas conversaciones no iban para ninguna parte, porque la clase dominante co- lombiana, no quería nada más que el sometimiento y el abandono de la lucha revolucionaria y no la solución a los problemas que nosotros buscamos, sin embargo se fue.

Allá, llego un momento que no se pudo avanzar en nada, entonces las dos partes, los del Gobierno y los de la Coordinadora pidieron que había que hacer un receso para consultar con sus jefaturas; entonces los nuestros llegaron, en eso ayudó el gobierno Mexicano los traje- ron acá e hicimos la Octava Conferencia.

Mientras estábamos en la Octava Conferencia, está- bamos realizando una campaña militar muy grande, que logró propinarle duros golpes a la fuerza pública y Gaviria en un momento dado dijo que no; que ante esos golpes, que esos golpes nuestros no eran hechos de Paz, en cambio los de él sí eran hechos de Paz que por eso cancelaba los diálogos; y tomó la decisión de can- celarlos; entonces nosotros dijimos, con este gobierno no habrá más diálogo, es un gobierno enemigo de los diálogos; esto para contarles tantos esfuerzos que se han hecho.

Luego vino el gobierno de Samper que sucede a Ga- viria y este dijo, yo voy a conversar con las FARC, le dijimos listo; dijo ¿qué piden ustedes para negociar? y nosotros dijimos, desmilitarizar un municipio, el de la Uribe y dijo listo yo lo voy a desmilitarizar y como dijo que lo iba a desmilitarizar nos mandaron al camarada Marulanda y a mí, para que fuéramos a organizar las conversaciones.

Nos acercamos allá a la Uribe después de largas mar- chas y se presentó un combate violento, porque el ejér- cito una vez penetró en esa zona en grandes cantidades y pretendían agarrarnos allá; los nuestros respondieron muy bien; luego los generales le dijeron a Samper que si él desmilitarizaba ese municipio era traición a la patria y le armaron un terrible lío; él tipo se asustó y como tenía los problemas del “proceso ocho mil” por el uso del dinero del narcotráfico en su campaña pues no tenía mucha fuerza; entonces el resultado es que no desmili- tarizó la Uribe.

Pedían entonces que conversáramos y nosotros que no, que sólo conversaríamos en una zona desmilitarizada de lo contrario no; se acabó esa opción y siguió la con- frontación violenta en todo el país, dura, las FARC con más fuerza con mejores resultados en las operaciones, con más experiencia, hasta que surge Andrés Pastrana Arango (1998-2002) candidato por el partido conserva- dor, que dijo, si yo llego a ser presidente voy a dialogar con las FARC y yo voy a manejar eso directamente con el secretariado; ¿qué piden ustedes? entonces nosotros hicimos una reunión del pleno del Estado Mayor en el 1997. En ese pleno dijimos en nuestra política hay que buscar diálogos, si Pastrana nos desmilitariza unos municipios hay que hacerlo, jamás podemos nosotros renunciar a los diálogos.

Propusimos entonces cinco municipios; en ese momen- to parecía inalcanzable, propusimos, el mismo Uribe, que nos habían dicho que no, La Macarena, Meseta, Vista Hermosa y San Vicente del Caguán; el que más difícil nos parecía era San Vicente del Caguán porque allí tenían una base de un batallón de contra guerrilla muy bien posicionado y muy combativo.

Entonces la decisión de nuestro secretariado, si nos desmilitarizan los cinco municipios, vamos a dialogar y Raúl Reyes va a ser el jefe de los diálogos, listo, me nombraron y me embarcaron; pero eso se veía como le- jos todavía que Pastrana hiciera eso, no iba a ser fácil, a la vez se aprobaron nuevos planes militares de acciones muy grandes, donde se logró capturar cantidad de tropas y quitarles armas y todo eso y en medio de esa confron- tación, Pastrana, gana la Presidencia a la República.

Una vez que ganó la Presidencia de la República dijo, yo necesito ir a hablar con Marulanda y vino; siendo aún Presidente electo y dijo bueno yo estoy dispuesto a la Paz con ustedes, y eso lo hacemos rápido, quiero posesionarme, yo propongo el 30 de enero y Marulanda le dijo: yo le propongo que se posesione, organice todo su gabinete y luego se viene y conversamos; porque eso no va ser tan rápido; no que esto va a ser rápido y ustedes entregan las armas.

Lo cierto es que fue una reunión muy buena y era un Jefe de Estado que venía a hablar directamen- te con el jefe de las FARC y eso es otro reconoci- miento; nosotros le dijimos para eso necesitamos los cinco municipios y él dijo los desmilitarizó y asumió ese compromiso.

Teníamos en ese momento unos 300 militares prisio- neros, que les habíamos quitado más de 500 armas en los combates. Entonces que pasa, llegó la fecha en la que él tenía que desmilitarizar los municipios y empezó que unos los desmilitarizaba y otros no; después nos salió con que retirar todas las tropas de San Vicente del Caguán que ese batallón era muy difícil, que tenía que dejar una gente allí, nosotros dijimos no, hemos pedido la desmilitarización de los cinco municipios totales, ese era el pedido y eso era lo que nos permite ir a dialogar de lo contrario pues no podemos.

Fue una lucha grande en poco tiempo, hasta que él decidió sacar todo, y nosotros no nos movimos de la línea; se hace la instalación de la mesa en donde hubo mucha gente, la mesa de los diálogos en San Vicente del Caguán, ahí intervinimos y todo eso, pero luego en la instalación de la mesa vinieron una cantidad de planes para asesinarnos allí mismo, sin embargo allí seguimos la lucha hasta que firmamos un documento que se llama La Plataforma de Doce Puntos por la Nueva Colombia.

Fuerza política y beligerante

En todo ese proceso se hicieron tres reuniones de Pas- trana con Marulanda, y fueron allá varios ministros y hasta militares a conversar con Marulanda; todo eso se llama reconocimiento, fuerza beligerante; es una de las cosas que podemos mostrar como nuestros esfuerzos por la solución negociada.

Pastrana otra vez como oligarca que es y como repre- sentante de la burguesía y de los intereses del imperio, pues el soñaba con que las FARC iban a entregar las armas e iban a desistir de sus políticas, por eso decidió acabar los diálogos; no quiso firmar ninguno de los que se planteaban en la agenda, si no, que decidió acabar los diálogos y apoyar el gobierno de Uribe porque ya tenía los entronques más marcados con el paramilitarismo y Uribe era el mejor exponente de esos sectores.

Por eso llega Uribe y con Uribe no ha habido nada y no creemos que con Uribe vaya a haber diálogos; porque Uribe no está programado para las salidas negociadas, Uribe tiene el encargo de Bush de la guerra, él es parte de los halcones de la guerra de los Estados Unidos.

Pero bueno, no por eso nosotros renunciamos a las sali- das negociadas, nosotros hemos dicho, para poder dia- logar de nuevo, con este gobierno o con otro, se necesita que retiren las tropas de dos departamentos, que son El Caquetá y el Putumayo, y mientras tanto trabajemos por la liberación de los prisioneros; es decir un poco la liberación de los prisioneros; como los prisioneros es producto derivado del conflicto interno, pues nosotros proponemos también mientras se dan los diálogos la liberación de los prisioneros mediante un canje; donde decimos, nosotros entregamos todos los que tenemos en nuestro poder, a cambio que liberen a todos nuestros camaradas presos; pero Uribe no quiere ni eso, porque él aspira a quitárnoslos por medio de la fuerza.

Por eso dice no, yo no desmilitarizo los dos municipios que se han pedido de retirar la fuerza pública por 45 días nada más, tiempo en el cual deben firmar los acuerdos y hacer la discusión y llegar a un acuerdo y recibir y entregar nada más, pero no se ha podido porque Uribe dice que no.

Nosotros pensamos que jamás podemos renunciar a la búsqueda de soluciones políticas, pero para eso se necesita que la contraparte quiera de verdad avanzar en ese objetivo; porque si siguen pensando en que las FARC tiene que dialogar para entregar las armas, para doblegarse ante sus políticas, eso si no lo va hacer las FARC, eso no lo va hacer las FARC porque tenemos un compromiso muy grande con nuestro pueblo y con los pueblos del mundo y porque nuestras convicciones re- volucionarias nos lo impide. Los prisioneros de guerra que existen en poder de las FARC y los guerrilleros que están en poder del Estado colombiano y estadounidense son derivados del conflicto interno, un conflicto interno que ya se acerca a los 60 años.

Como no vemos nosotros en las FARC verdadera vo- luntad política de los gobernantes colombianos en la búsqueda de la Paz; entonces se ha pensado que los prisioneros no pueden continuar en las selvas o en las cárceles, por tiempo indefinido y por eso se pidió un intercambio humanitario.

Igualmente nos parece que de darse el intercambio hu- manitario, que consiste en firmar un acuerdo, para la liberación de los prisioneros, canjeables, puede abrir las puertas hacia los diálogos, que nos permitan empezar a construir acercamientos para la Paz; pero obviamente para eso hay unas exigencias distintas a las del canje.

Para el canje nosotros pedimos la desmilitarización de dos municipios, que son Pradera y Florida en el valle del Cauca en el occidente colombiano y para los diá- logos que tienen que ver con la Paz de todos los co- lombianos hemos pedido la desmilitarización de dos departamentos.

El departamento es una extensión territorial mucho más amplia; insistimos en esa necesidad, pero además que para ese tipo de conversaciones, las FARC no puede ser considerada por el gobierno colombiano como una organización terrorista, porque nosotros somos una organización política y no aceptamos diálogos en la condición de terroristas, sino en condición de interlo- cutores políticos y hemos pedido entonces que en ese sentido se suspendan las ordenes de captura contra los integrantes del Estado Mayor de nuestra organización.

Insistiremos todo el tiempo que sea necesario en esos diálogos, somos conscientes que no es fácil, así como no es fácil conquistar el poder, pero sabemos que es un problema de tiempo y de acumulación de fuerzas; por eso persistimos en llamar a apoyar toda esta iniciativa a los demás grupos sociales y populares del país, a los indígenas, las masas populares, organizaciones guerri- lleras como el ELN, el EPL, a los académicos, a los maestros, a los estudiantes, obreros, campesinos, todos sectores que quieran a Colombia en Paz.

Porque nosotros además queremos un diálogo de cara al país; quiere decir un diálogo donde participen todas estas expresiones sociales; no puede ser un diálogo nuestro, solo, con el gobierno, sino que tiene que ser un diálogo donde la gente participe, donde la gente contribuya a expresar qué es lo que queremos resolver; nosotros no aceptamos diálogos a escondidas con el gobierno o con ninguno de sus representantes, porque no estamos negociando la rendición; si no que estamos dialogando sobre la solución negociada, definitiva a un conflicto de carácter político y social, económico y cultural que afecta a todos los colombianos.

Entonces nosotros vemos muy ligado el tema de la Paz con el tema del intercambio humanitario; cómo acabar con el tema de los prisioneros en Colombia, pues acaba- remos con el problema de los prisioneros en Colombia cuando firmemos la Paz. Porque mientras haya confron- tación, mientras no se haya firmado la Paz, tendremos guerrilleros presos, tendremos guerrilleros muertos, habrán guerrilleros heridos, tendremos militares muer- tos, militares prisioneros y militares heridos y de alguna manera afectara también a la población civil, porque hay un conflicto y en este momento bastante polarizado, porque hay un sector engañado o consciente que apoya al gobierno paramilitar de Álvaro Uribe Vélez; y está el otro sector que quiere la Paz, pero la Paz con libertades, justicia social, que quiere el intercambio humanitario, partidario de la justicia social, de la revolución Boliva- riana de Venezuela, partidario de la revolución socialis- ta de Cuba; un sector anti-imperialista anti-oligárquico que el gobierno actual considera su enemigo y por eso los persigue por todos los lados.

La sexta pregunta ¿cual es la situación real de Simón y Sonia prisioneros del imperio?

La situación de los dos camaradas es calamitosa, porque están en las peores condiciones, los tienen sentenciados injustamente; el mismo hecho de llevarlos extraditados a los Estados Unidos no tienen ninguna representación legal, desde el punto de vista de la ley y del derecho. Es un problema político, se trata de un chantaje contra ellos y contra las FARC orquestado entre Álvaro Uribe y George Bush.

Ninguno de los dos camaradas es responsable de nada de lo que les señalan allá. A Simón le han inventado cantidad de cosas que él no es y que no ha hecho, han dicho que es un miembro del secretariado y nunca ha sido, ni es miembro del secretariado. Dijeron que era el comandante del Bloque Caribe tampoco es cierto; di- jeron que como es economista y fue un banquero antes de ingresar a las FARC que era el jefe de finanzas de las FARC, tampoco es cierto; dijeron que Simón es el responsable del comando que derribó el avión espía de Estados Unidos que sobre volaba el territorio colombia- no avalado por el gobierno de Colombia, tampoco es cierto.

Después han dicho que Simón traficaba con drogas, absolutamente falso. Las FARC no trafica con drogas, Simón, yo no sé si habrá conocido los alucinógenos cuando estaba estudiando de pronto en las clases de química, del resto nunca. Como no tienen ninguna prueba para nada de esto, las acusaciones contra él son completamente deleznables, no tienen ningún sustento jurídico; sin embargo han llevado, decenas de testigos, pagados por la inteligencia colombiana y estadouniden- se a declarar contra Simón; pero como nada de esto es cierto y no tiene sustento como él ha podido demostrar su inocencia contra esas acusaciones, hasta tal punto que los jurados de conciencia no han podido siquiera tener consenso entre ellos para sentenciarlo.

Pero pesa mucho ahí, que como es un problema político, pues prefieren tenerlo en la cárcel así no haya pruebas contra él, bajo cualquier circunstancia. Al no probarle nada, le han dicho, bueno usted será sentenciado de todas maneras, porque usted pertenece a una organi- zación terrorista. Los tienen en las peores condiciones, incomunicados con el mundo, encadenados, sin poder ver la luz, aislados y en medio de una presión perma- nente; porque buscan destruirlos moral, intelectual e ideológicamente.

Pero hay que decir que nuestros camaradas han demos- trado una fortaleza increíble, una fortaleza que enorgullece a todos los integrantes de las FARC y al pueblo colombiano, porque no se han doblegado frente a las acusaciones, a los vejámenes, al trato inhumano que han recibido allá.

Hay que agradecer aquí las gestiones que hizo la sena- dora Piedad Córdoba quién logro con habilidad y con astucia ir hasta las cárceles y visitarlos; visitó tanto a Sonia como a Simón. Son compañeros admirables, son héroes de la revolución colombiana, para quienes recla- mamos la solidaridad internacionalista.

Estos dos héroes sumados a los 5 héroes cubanos me- recen la solidaridad de los partidos, de Partidos Comu- nistas, del Movimiento Obrero, de las organizaciones solidarias, de las organizaciones anti-imperialistas, de todas aquellas organizaciones que defiendan los dere- chos humanos de los desposeídos.

Los dos tanto Simón como Sonia están incluidos en la lista de canjeables nuestros, es decir al momento de fir- mar un canje con el gobierno, los dos ellos tendrán que ser liberados, para entregar también la totalidad de los prisioneros en poder de la organización entre los que se encuentran, los tres agentes estadounidenses capturados al momento de derribar su avión.

¿Tiene otros puntos que le gustaría informarnos?

Con mucho gusto además de las preguntas que me formula la periodista, le quiero informar a sus lectores que las FARC cuenta con una dirección cohesionada por los ideales del Marxismo-Leninismo, su comandante en jefe es Manuel Marulanda, legendario guerrillero, due- ño de formidable experiencia política, militar y organi- zativa; lo acompañamos en la dirección, los integrantes del Secretariado y del Estado Mayor Central.

Cada uno de nosotros tenemos unas responsabilidades individuales y colectivas; como somos partido, todo se hace por decisión colectiva, igualmente se entregan los resultados al organismo correspondiente.

Contra nosotros hay toda una campaña de los imperios y de las oligarquías. No solamente en el plano político y militar sino también en el plano propagandístico donde decían que Manuel Marulanda nuestro jefe, muera y esperan que muera cuanto antes; porque no han logrado eliminarlo en los combates; son muchos los generales del ejército colombiano que han salido de sustitución sin lograr el objetivo de eliminar a Marulanda; son muchos los presidentes que han llegado con el compromiso de eliminarlo y no lo han logrado.

Es mucho el dinero que ha invertido Estados Unidos para eliminar a Marulanda y no lo han logrado, son muchos los asesores, que durante el gobierno de Uribe Vélez han estado y siguen en Colombia con el objetivo de  eliminar a Marulanda y a las FARC y no lo han logrado.

Las FARC son una fuerza en crecimiento, son una opción de poder y es un ejército revolucionario, que no renunciara al objetivo del poder; que admira todas las luchas revolucionarias de los Partidos Comunistas del mundo, que hace uso del internacionalismo proletario.

Convencidas las FARC de que el futuro para nuestra humanidad es el socialismo, saludamos y vemos con mucho futuro la Revolución Cubana, la Revolución

Bolivariana de Venezuela, el proceso que apenas inician los hermanos del Ecuador con Rafael Correa, el proceso que está liderando Evo Morales en Bolivia, los pasos hacia la construcción de una nueva sociedad,  más independiente frente a las políticas estadounidenses que inicia el gobierno argentino hoy liderado por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.

Saludamos a Daniel Ortega conocido combatiente revolucionario que logró llegar al poder con el frente Sandinista y que luego estuvo fuera del gobierno un poco tiempo y hoy regresa; deseamos a los Sandinistas lo mejor en la lucha por los objetivos revolucionarios de su pueblo; somos sus hermanos de lucha estamos obligados a prestar solidaridad con todas las organizaciones revolucionarias.

Queremos también agradecer todas las expresiones de solidaridad que tienen los partidos, las organizaciones sociales, populares, revolucionarias con nuestra lucha y decirles como decía el Ché Guevara, que la solidaridad es la ternura de los pueblos.

Hoy más que nunca se requiere esa solidaridad cuando el imperialismo pretende someter a todos los pueblos del mundo a sus políticas de terror, de muerte, de discriminación y de saqueo. Pero el futuro nos corresponde y ese futuro lo debemos construir juntos, esa es nuestra invitación y agradecerles mucho.

Publicado originalmente en inglés en:

https://www.cpa.org.au/amr/48/index.html

Y su versión en español en:

https://www.cpa.org.au/amr/pdfs/amr048_2008-06_spanish-edition.pdf