Por Marta Gaitán | Presidenta Comité de Equidad de Género de COOPERAR
Militante feminista – cooperativista

Azoradas y movilizadas porque una de nosotras por día muere a manos de un varón por ser mujer, travesti o transexual. Sorprendidas y alertas porque el covid nos pide aislamientos para cuidar la salud pero para algunas es más gravoso permanecer en sus hogares al lado del violento y no separarse de su comunidad es única garantía de protección. Además del retroceso en materia laboral y social que sufrieron todos los territorios donde las mujeres, niñas y adolescentes son sostén, productoras y reproductoras para la vida de muches, la pandemia deja hoy al descubierto las debilidades del sistema judicial con consecuencias directas en su brazo ejecutor: las fuerzas policiales.
Desde el año 2016 organizadas en las calles, gritamos por las que ya no tienen voz, la mayoría de ellas pidieron ayuda, muchas veces. Como fuera de toda coherencia humana presenciamos la presentación de un proyecto de ley que de manera insólita vienen a proponer la defensa de quienes son la base misma del problema, a favor de quienes encarnan la cultura machista que absorbieron, de quienes golpean física y psicológicamente, de quienes tienen el privilegio de ser inocentes hasta que sus huellas aparecen en los cuerpos mutilados y vejados.
Las medidas urgentes e integrales tienen en la reforma judicial toda posibilidad de cambio para detener esta locura de índices de casos cada vez más gravosos y prevenibles.
Es necesario una reforma judicial ya que contamos con un poder judicial que estructuralmente es patriarcal. Las dilaciones de las repuestas concretas, la falta de cruce de datos y antecedentes, el destrato o la desestimación de la situación hacen a la revictimización de quienes llegan a denunciar, tardía no es justicia.
Los femicidios vinculados a hijes , parientes por razón de género se suman, para detener este ritmo pandémico de casos y que se destruyan vidas, conscientes de que es un problema de todos exigimos:

  • Un nuevo pacto social donde nuestras voces se escuchen en consejos consultivos para reformas, proyectos de ley y protocolos de actuación.
  • Considerar la reforma judicial con creación de nuevos juzgados y que la formación en materia de género para las y los concursantes como uno de los requisitos.
  • Consejo consultivo para el Fortalecimiento del Poder Judicial y del Ministerio Público que evaluará el funcionamiento del poder judicial y de la CSJN (Corte de Suprema de Justicia) a través de informes y propuestas concretas para mejorar.
  • Preparación con perspectiva de género a funcionarios judiciales con monitoreo, evaluación y sanción de conductas.
  • Exigir a juezas y jueces que hablen no sólo por sus fallos ya que como poder del estado sus mensajes de equidad a la hora de impartir justicia, dando a cada une lo suyo debe ser un accionar transversal y ejemplificador a la altura de las circunstancias.
  • Aplicación de ESI y dictado de Ley Micaela en todos los ámbitos estatales provinciales.
    Desde el movimiento cooperativo venimos incidiendo en las comunidades donde nos desarrollamos, desde adentro con una observación y reformulación de nuestros principios y valores más allá de lo formal, interpelando y pensando nuestras prácticas para una nueva cultura organizacional no utilitaria sino transformadora de realidades.

Vivas nos queremos

8M Paro internacional de mujeres, convocamos y adherimos a pedidos de justicia con una nueva concepción y significado de la misma.

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