Por: Elizabeth Restrepo – UTL Omar Restrepo.

El sector panelero es la segunda agroindustria más importante del país y Colombia es el segundo productor mundial de panela. La producción artesanal de panela, realizada por campesinos y pequeños y medianos empresarios, ha sufrido los embates del neoliberalismo que promueve regulaciones higienistas y de eficiencia, con el fin de dejar únicamente en manos de los ingenios azucareros del río Cauca la producción de panela del país, en perjuicio de los campesinos.

Durante el 21, 22 y 23 de enero de 2021, desde la curul del Representante a la Cámara Omar Restrepo – Olmedo, del partido Comunes, junto a la Asociación de Campesinos del Norte y Nordeste de Antioquia ASCNA, recorrimos en Anorí los trapiches de tres veredas paneleras, Chagualito, Chagualo Arriba y Chagualo Abajo. Acompañamos a los campesinos cultivadores, corteros de caña y propietarios de entables o moliendas en el proceso de producción de panela desde el corte de la caña hasta su comercialización, identificando sus problemas.

El objetivo es conocer el acumulado histórico en saberes y prácticas culturales de los campesinos paneleros, los costos de la producción de panela en los trapiches artesanales, además de sus dificultades y necesidades durante el proceso, con el fin de hacer un diagnóstico que nos permita formular propuestas para el mejoramiento de su actividad, su calidad de vida y asociatividad.

En las veredas Chagualito, Chagualo Arriba y Chagualo Abajo hay 38 trapiches en los cuales trabajan aproximadamente 228 familias campesinas cultivadoras de caña. Quienes trabajan a destajo soportando jornadas laborales de hasta dieciocho horas en los días de la molienda realizada semanalmente de jueves a sábado. En esos días, al menos diez campesinos en cada trapiche, dedican su trabajo a la producción de la panela. Es un trabajo orquestado con funciones y prácticas culturales aprendidas por tradición y con acuerdos entre familias para repartir las cargas de panela producidas.

De las dificultades más sentidas que enfrentan los campesinos paneleros es la falta de vías y mejoramientos viales. Transportan la panela durante varias horas a lomo de mula desde los trapiches a las bodegas, a donde llegan intermediarios para la comercialización, para luego recorrer en chivas o escaleras hasta dos y tres horas haciendo recorridos por carreteras destapadas que sólo cubren de 20 a 40 km.

La apertura de vías es realizada por la misma comunidad, el Estado siempre ha estado ausente, los Planes de Desarrollo con Enfoque Territorial (PEDET) pactados el Acuerdo de Paz para cambiar las condiciones del campo colombiano, no han sido implementados. A pesar de que son la solución jurídica y administrativamente más expedita, tanto para el mejoramiento de vías terciarias como la apertura de ramales viales para el ingreso a veredas que actualmente no tienen acceso en la zona rural del municipio de Anorí.

En este territorio, “alejado” por conveniencia de algunos poderes estatales y privados, detectamos una asociatividad muy baja en los campesinos paneleros, sin embargo, la autonomía y el poder popular de las mujeres logró la conformación del comité de mujeres de Chagualo Abajo, quienes ahora desarrollan un proyecto de piscicultura de cachama y tilapia que fue impulsado por la ASCNA.

Con el diagnóstico del sector panelero esperamos conocer la dinámica de la producción artesanal de panela en los municipios de Antioquia. Agradecemos a las juntas de acción comunal y demás organizaciones sociales, a  los líderes y lideresas y a los campesinos paneleros por su invitación y acogida, cuenten con el apoyo de esta curul para buscar las soluciones a las problemáticas del sector. La Reforma Rural Integral y la Solución al problema de las drogas ilícitas, son logros del Acuerdo de paz cuya implementación se hace necesaria y urgente para una verdadera democratización del campo colombiano.