Por: Equipo de Comunicaciones del Centro Poblado Georgina Ortiz

Yineth es una joven firmante de paz que ha logrado desempeñarse en varios cargos de liderazgo en su comunidad. Gran parte de su trabajo lo ha dedicado a la prevención de violencias basadas en género, por ello, hoy nos comparte su historia:

Durante los primeros meses del proceso de reincorporación, experimenté la violencia física en una relación amorosa durante largo tiempo. Ahora que me encontraba en la vida civil, no sabía cómo debía proceder porque ya no contaba con un reglamento que lo sancionara, como ocurría en la guerrilla, sino que debía recurrir a la ley y mi preocupación era que, como también era exguerrillero, al denunciarlo, la ley decidiera juzgarlo por los cargos que tenía antes del proceso de paz.

Pero, afortunadamente, pude consultarle a una amiga mi situación y ella me ayudó a averiguar sobre los procedimientos judiciales. Gracias a eso supe que a él −y a cualquier otro hombre en proceso de reincorporación− solo se le juzgaría por el maltrato y no por su pasado en la guerrilla y, por ello, pude denunciarlo.

Si yo no hubiera hablado con mi amiga, aún seguiría sin saber qué hacer y estaría en peligro mi vida.

Por esto yo digo: #NoMeCallo, porque solo al recibir el cuidado y el apoyo de mi amiga para hacer la denuncia, pude proteger mi vida y continuar construyendo mi futuro con alegría y seguridad. Después de superar ese episodio, me sentí más segura y libre y centré toda mi energía en terminar mi bachillerato para poder estudiar en la universidad. Además, decidí entrar al Comité de Género de mi comunidad.

En este momento trabajo de la mano de muchas mujeres liderando proyectos y construyendo estrategias para cuidarnos y para aprender a respetarnos entre todos y todas. En el ahora estoy viviendo mi vida a plenitud, estoy aprovechando y atesorando mi libertad, mi fuerza, mi voz que puede levantarse alto y luchar por lo que quiero para mí y para mi comunidad.

Tomado de: https://www.facebook.com/CentroPobladoGeorgina