In Memorian
Alfonso Cano, Arquitecto de la Paz,
a los 9 años de su asesinato.

Hay una tendencia a olvidar la necesidad de insistir en resaltar lo positivo, algo así como que no es necesario si va funcionando y en esas, sin embargo, las cosas van perdiendo su dinámica y empiezan a no funcionar de manera correcta y a salirse del camino o estancarse, eso viene ocurriendo con la paz en nuestro país, con la implementación del Acuerdo, más si hay un gobierno empeñado en destruirla.

Esos momentos reclaman hechos positivos y propositivos.

La Peregrinación Por La Vida y Por La Paz, se constituyó en ese hecho que llamó la atención sobre el retorno de la violencia al país, de las masacres, de los asesinatos colectivos y de la muerte que ronda a quienes firmaron la Paz; centró las miradas sobre los problemas de la construcción de paz y de la falta de voluntad política del gobierno de turno para atender los compromisos del Estado.

Pero lo fundamental fue el mensaje enviado por miles de Peregrinos y Peregrinas con su caminar lo sagrado para las mayorías: la vida y la paz. Se mostró la calidez humana de quienes firmaron la paz, somos gente del común, somos pueblo y tenemos cifradas nuestra esperanza de vida en el cumplimiento del Acuerdo construido en La Habana y firmado en Bogotá.

La Paz tiene su gente, es tranquila pero firme y es mucha aunque no parezca, Colombia quiere la paz y rechaza la violencia, por eso los aplausos al desfile peregrinador, por eso las consignas de apoyo, por eso las banderas desde la ventanas, por eso todas las muestras de solidaridad.

Necesitamos recordar una sencilla pero profunda premisa, sin Vida no hay Paz, sin Paz no hay Vida.

A pesar del incumplimiento gubernamental, la reincorporación en lo económico viene funcionando, a punta de esfuerzos, con sacrificios, con las uñas y el corazón, pero se adelanta, se produce y solo necesita del apoyo necesario para convertirse en una realidad de peso económico y de vinculación de fuerza de trabajo a la economía nacional, la feria en la Plaza de Bolívar lo demostró y en las regiones hay más producción, hay más emprendimiento de verdad, hay más creatividad, pues se trata de vivir dignamente producto del trabajo.

Para lo agropecuario falta tierra, para lo artesanal e industrial falta comercialización, para ambos faltan vías, pero esto no es solo para firmantes de paz, es para las mayorías empobrecidas, el Acuerdo de Paz se pensó y se escribió con ese propósito.

Estamos hablando de la necesidad de reactivar la economía nacional a través de producción y empleo, la implementación del Acuerdo de Paz es una manera real de hacerlo.

Y…si, nos duelen nuestros muertos, en el transcurso de la Peregrinación ascendieron a 238, defendemos su memoria y nos comprometen más con el propósito de Paz. Ese dolor no nos apartará de nuestro compromiso y convicción de Perdón, Verdad, Reconciliación.

Tejeremos las voluntades necesarias, aunaremos los esfuerzos requeridos, sumaremos las energías demandadas. Te esperamos.

Por Luis Alberto Albán U.- Marco León Calarcá