Quienes firmamos el Acuerdo de Paz con el Estado colombiano, en calidad de dirigentes de la insurgencia, y que hoy hacemos parte del partido FARC queremos expresar nuestra preocupación por hechos recientes que nos indican una nueva escalada dirigida a deslegitimar el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y no Repetición (SIVJRNR), columna vertebral de dicho Acuerdo que logró detener una confrontación entre colombianos de más de medio siglo.

Preocupa, ver al Presidente de la República al frente de dicha ofensiva, ejerciendo presiones abiertamente violatorias de la independencia de los poderes del Estado, contra la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).

Simultáneamente, con el falaz argumento de defender los integrantes de la Fuerza Pública, desde la bancada parlamentaria del partido de gobierno se anuncian proyectos para desmantelar la JEP por la vía de modificar su estructura y sustraer de su jurisdicción los militares responsables de delitos, en el marco y en el contexto del conflicto, en contravía de la Constitución y el principio de prevalencia del Acuerdo Final de Paz.

Días atrás, fueron conocidas públicamente declaraciones injuriosas de un exministro de defensa, y hoy cabeza de una fundación que agrupa importantes empresas del centro del país, contra los integrantes de la Comisión de Esclarecimiento de la Verdad.

A raíz de la reciente elección para la segunda vicepresidencia del Senado de la República de la senadora por nuestro partido, Criselda Lobo, se ha levantado desde distintos sectores una nueva campaña a través de los medios para cuestionar nuestro compromiso con el SIVJRNR.

Cuando estampamos nuestra firma en el Acuerdo Final asumimos unos compromisos ante el país que hemos honrado y seguiremos honrando; no hemos evadido ni uno solo de los requirimientos de las instituciones que integran el SIVJRNR, de eso pueden dar fe quienes presiden dichas instancias,

por lo que no se puede deducir amañadamente que apelar a los recursos de ley, que se otorgan en cualquier sistema democrático a todos los ciudadanos, sea una falta de compromiso con el Acuerdo.

La decisión final sobre las responsabilidades y el cumplimiento de los compromisos le corresponde a la instancias creadas por el Acuerdo, a eso nos atenemos.

Al tiempo que pasa todo esto vemos cómo desfilan ante nuestros ojos decenas de cadáveres de compatriotas asesinados por su condición de líderes sociales, exguerrilleros y defensores de derechos humanos; botón para la muestra de que quienes están en el gobierno también están cumpliendo su promesa, solo que la de ellos fue acabar con la esperanza de paz para nuestro país.

Nuestro llamado al Gobierno Nacional, al país, a sus dirigentes, a los partidos, a todos quienes tenemos responsabilidades para con el destino de la nación es a la cordura, a entender y estar a la altura de la trascendencia y complejidad del momento histórico que estamos protagonizando; es lo mínimo que podemos hacer por Colombia en esta coyuntura.

Con sentimiento patriótico,

Rodrigo Londoño

Joaquín Gómez

Pablo Catatumbo

Pastor Alape Lazcarro

Julián Gallo

Jaime Parra

Rodrigo Granda

Bogotá DC, 24 de julio 2020