Comuna Mariana Páez, FARC Cali

El clima en la ciudad de Cali, ayer sábado 27 de junio, se sentía pesado, eso que uno dice, hace bochorno. Pero cuando llegamos al asentamiento de Brisas del Samán como se llama ahora el lugar, la cosa cambió. Cambió porque la gritería de los niños y las niñas mostraba su alegría ante nuestra llegada. Curioseaban qué era lo que contenían las cajas de cartón que llevamos al hombro y unos recipientes de aceite y madera, además, una sierra eléctrica.

Al dejar en el piso las cosas alcanzaron a identificar que se trataba de juguetes, camiones. Aumentaron sus voces de gritos y risas nerviosas. Mientras jugaban con los que llevamos armados otros miraban con expectativa lo que organizaba Alejandro, educador popular como él se denomina, su inventor.

Llegamos con unos carros construidos con materiales de plástico y retazos de madera. Se le mostró a la comunidad lo sencillo que era hacer esas volquetas. Se unió a Alejandro, una mamá y un papá; aprendieron a construirlos, y las niñas y los niños corrían con ellos felices, le ponían piedras, los llenaban de agua, se los intercambiaban.

También realizamos un intercambio de opiniones con la comunidad para saber qué cosas les interesaban y lo que como colectivo cultural de la Comuna Mariana Páez de FARC y las barras del Barón Rojo Sur podíamos trabajar con esa población infantil.  Todo lo quieren hacer: teatro, pintura, música, baile y otras actividades. También trabajaremos con juguetes para aprendizaje de matemáticas y desarrollo de destrezas manuales con las niñas y los niños de este lugar.

Almorzamos un delicioso sancocho elaborado por doña Flor y otros compañeros y compañeras.

Luego se proyectó un video y para el próximo sábado se elaborará un trapo, símbolo de las barras rojas con el nombre del barrio que nació en el asentamiento en la parte alta de Siloé.