El 16 de junio realizamos, en la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes, audiencia pública en el marco de la discusión del proyecto de Ley Nº 071 de 2019, “por medio del cual se modifica el código sustantivo de trabajo, con el fin de armonizar el derecho a la huelga con los convenios sobre libertad sindical de la organización internacional del trabajo”.

En el espacio participaron delegados del Ministerio del Trabajo, los gremios empresariales como ANDI y FENALCO; organizaciones de trabajadores como la Central Unitaria de Trabajadores, Confederación de Trabajadores de Colombia y la Unión Sindical Obrera; sectores académicos y organizaciones de la ciudadanía como la Escuela Nacional Sindical, la Asociación de Abogados Laboralistas, el Observatorio Laboral de la Universidad del Rosario. Además, se contó con las intervenciones de organismos internacionales como la Fundación Alemana Friedrich-Ebert-Stifung “FESCOL” y de la Organización Internacional del Trabajo, quienes fueron enfáticos en manifestar que se hace cada vez más evidente la necesidad de eliminar las restricciones que el Estado Colombiano le ha impuesto a este derecho tan elemental, en una sociedad que desea llamarse democrática.

La reglamentación y armonización de este derecho no depende de discusiones jurídicas. Como bien lo señalaron algunos de los participantes, el Estado Colombiano ha recibido múltiples recomendaciones de organismos internacionales como la O.I.T en el sentido de actualizar su legislación interna en relación con la ampliación del derecho a la huelga. Al mismo tiempo, la Corte Constitucional a través de su jurisprudencia le ha ordenado al Congreso de la República darle desarrollo legislativo a la huelga como mecanismo de negociación colectiva y como derecho de los trabajadores, lo cual hasta la fecha no se ha materializado por falta de voluntad política e intereses patronales. Este vacío legal, ha generado una restricción sustancial para que los trabajadores ejerciten su derecho a realizar la huelga sin que esta sea declarada ilegal, lo que no es otra cosa que un prohibicionismo en términos prácticos.

Pese al calibre de las intervenciones y los argumentos, en el desarrollo del debate, se evidenció qué sectores de la sociedad no están de acuerdo con una iniciativa que pretende ampliar la democracia en el mundo del trabajo. Para ellos, las distintas coyunturas por la que ha atravesado el país, suelen convertirse en excusa para no dar trámite legislativo a estas justas aspiraciones de los trabajadores. Hoy es el Coronavirus, pero: ¿Qué ha pasado en casi ya 30 años desde que la Constitución Política ordenó un estatuto para el trabajo y una regulación concreta para la huelga?

Nosotros somos firmantes de un acuerdo que puso fin a una confrontación armada y sentó las bases para la transformación social, institucional y económica de esta maltrecha democracia. Esto nos da las energías y la experiencia para defender esta importante iniciativa en favor de las gentes del común y hacemos un llamado a las y los trabajadores colombianos para que se pueda decir lo siguiente: en Colombia #LaHuelgaSeRespeta

OMAR DE JESÚS RESTREPO CORREA

Representante a la Cámara por Antioquia.