SOBRE LA LLEGADA DE FUERZAS ESPECIALES DEL EJÉRCITO DE ESTADOS
UNIDOS A COLOMBIA.

Junto a la noticia lamentable del asesinato No. 198 de nuestro camarada Manuel Olaya Arias, a manos de dos hombres armados alrededor de las 7:00 am del día de ayer, también se recibe la alarmante noticia de la puesta en marcha de un plan de desestabilización de la paz del continente que se ha iniciado, según información pública de la embajada de Estados Unidos en Bogotá, “…una brigada especializada del Ejército de Estados Unidos llegará a Colombia para apoyar desde junio la paz y la lucha contra el narcotráfico en zonas golpeadas por la violencia…”. Una afrenta a la mancillada soberanía nacional que este tipo de noticias las reciba Colombia de la embajada de dicho país, sin antes haberse pronunciado al respecto siquiera el presidente. Se nos indica que la misión de esas Fuerzas Especiales de ocupación iniciará en el mes de junio, sin establecer fecha de cierre, con un propósito aparentemente noble, como es la lucha contra el narcotráfico.

Altamente inquietante que esto ocurra mientras de manera paralela, el punto 4 del Acuerdo de Paz reviste graves afectaciones en lo que concierne principalmente al Programa Nacional de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS). La decisión del gobierno para reactivar aspersión aérea, paralizar la implementación de los proyectos productivos y frenar la vinculación de más familias al PNIS, el desconocimiento del gobierno Duque del trabajo del componente FARC dentro del PNIS, y, los riesgos a la vida misma de quienes han contribuido en estos programas en medio de una disminuida o nula capacidad del estado de proteger a los firmantes de la paz; son hechos que elevan la zozobra y obligan a encender las alarmas de todas las organizaciones nacionales e internacionales que creen y defienden el proceso de paz.

Desde el mes de febrero de este año, el componente FARC en la CSIVI ha solicitado hacer seguimiento a las famosas Zonas Futuro, situación que ha sido dilatada hasta la fecha. Ahora, sin que sea un tema que revista ninguna disertación en la Comisión de Seguimiento, Impulso y Verificación a la Implementación del Acuerdo Final- CSIVI, la brigada norteamericana se concentrará en dichas zonas, como el Catatumbo con una clara estrategia de provocación contra la hermana república de Venezuela y generando nuevas conflictividades en esta convulsa región.

Nadie pone en duda que esta situación se desarrolle como parte de la estrategia de agresión militar del gobierno de Trump contra Venezuela, y que el gobierno colombiano, de manera irresponsable, pone el territorio patrio como cabeza de playa para la estrategia desestabilizadora contra el vecino país y el continente.

Son tiempos de unidad de los pueblos para garantizar la paz del continente, convocamos a todas las fuerzas democráticas y promotoras de paz a movilizarnos contra esta pretensión de desestabilización y violencia en la región, no podemos aceptar que se utilice la inmovilidad producto del confinamiento por la pandemia, para imponernos una guerra que traerá terribles consecuencias para nuestros pueblos.
La implementación del punto 4 y el punto 1 del Acuerdo Final, no requiere al ejército de Estados Unidos en nuestros territorios.


CONSEJO POLÍTICO NACIONAL
FUERZA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA DEL COMÚN – FARC
Bogotá DC, 28 de mayo 2020