Los impactos e incidencias por años que nos deja el desarrollo y explotación de los recursos naturales en Colombia son evidentes; hecho que nos responsabiliza a tener una identidad social y a tomar partido frente al tema, conocer y culturizarnos acerca de que nos deja el desarrollo de la industria petrolera es una necesidad y reto para [email protected] Esta identidad cultural que necesita el país se adquiere cuando se tenga conciencia de lo que en realidad tenemos y está pasando con el uso y destino de los hidrocarburos actualmente, por ello el gobierno nacional y los sectores involucrados deben escuchar a los habitantes adyacentes a estos proyectos, campesinos, indígenas, afro descendientes, trabajadores, empresas, etc, que han tenido que lidiar con esta actividad petrolera durante años; esta industria de los hidrocarburos está cada día mas en declive y ahora se evidencia más con la difícil situación generada por el COVID-19 debido a  los siguientes aspectos; por un lado existe una disminución del consumo del combustible por la humanidad, esto conlleva que no exista donde almacenarlo “sale más costoso” y por tanto existe un sobre aumento de la producción de crudo generando por primera vez en la historia precios negativos en el precio del barril de petróleo” un mercado saturado y sin demanda”.

Es evidente el declive del producto y de la difícil situación económica y social que esto genera ya que miles de trabajadores en Colombia  y el mundo no consiguen empleo y los que estaban trabajando les han suspendido sus contratos o dados por terminados, la problemática es evidente; este recurso no renovable algún día se tendrá que acabar y tendremos que cambiar la fuente de energía por la eléctrica o la biomasa; pero mientras eso sucede y cambia la fuente de energía del mundo, no podemos desconocer ni olvidar que la industria de los hidrocarburos ha generado por décadas desplazamientos, violación de derechos humanos, impactos ambientales, encarecimiento de la canasta familiar, prostitución, ley de servidumbres, tráfico de intereses, tercerización de la mano de obra, trasteo de personal laboral de otras regiones, pago por puestos de trabajo, en fin problemáticas que afectan directamente a los Colombianos; sumado a esto el empobrecimiento y poco desarrollo de las regiones petroleras del País.

Urge una política minero energética ambiental incluyente, sin intereses particulares y de cara a satisfacer las necesidades más sentidas de la población Colombiana; es por ello que se deben plantear cambios estructurales y políticos, una Ley Orgánica de Hidrocarburos que mitigaría en parte estas problemáticas que se tejen. Por otro lado las empresas que deseen invertir en el país deben estar ligadas a cumplir con los requerimientos de reglamentación política nacional de Hidrocarburos “la cual se requiere cambiar“ ya que es la misma hace más de 60 años, que se encargue del tema para que así existan las oportunidades pero también las responsabilidades, ligado a un sistema normativo que apunte a beneficiar el país, que los recursos que se extraigan generen las garantías necesarias para la gente como un sector importante y estratégico de la industria Colombiana; estas empresas nacionales como foráneas que deseen invertir en este recurso energético deberán tener claro los principios de Ley para favorecer los intereses de la nación y no como en el  momento actual, entonces cabe la pregunta ¿valoramos lo que tenemos?… el poco recurso no renovable que tenemos el cual escasea lo estamos entregando por doquier al mejor postor y con todas las garantías por los gobiernos de turno, si no se llevan a cabo medidas de razonamiento lo más probable es que estemos importando petróleo en grandes cantidades y también el gas, ya que para los próximos años se tiene estipulado que las reservas existentes se agotarán en 10 años.

Por tanto de una razonable política de exploración y explotación de los yacimientos de hidrocarburos, además de la utilización adecuada de las regalías le daría al país una gran posibilidad de seguir pensando en utilizar este medio energético que en ultimas ira paulatinamente disminuyendo y por tanto debemos regular su producción y consumo de los combustibles fósiles, es por ello de vital importancia pensar en cambiar el uso e implementación de nuevas tecnologías menos contaminantes y se piense en estrategias para desarrollar nuevas investigaciones alrededor de las propuestas de ciencia y tecnología con menos impacto ambiental y social, para ello se debe destinar recursos económicos directamente de la industria petrolera para poder desarrollar estos estudios que permitirá a futuro desarrollar mejor estas ideas que necesariamente se deben tener en cuenta y ser utilizadas en la búsqueda de estas nuevas energías limpias y estrategicas para favorecer el desarrollo como país.

Por. Lenin Ferney Patiño Gutiérrez

Partido Político FARC Magdalena Medio