El contrato firmado por la Presidencia de la República con la firma Du Brand SAS resulta una nueva afrenta al pueblo colombiano. En este, se destinarán 3.350 millones de pesos en el posicionamiento en redes del presidente, o en otras palabras, lavar la imagen de Duque.

Este contrato ha sido suscrito en plena emergencia sanitaria por la pandemia del coronavirus, en momentos en que múltiples sectores sociales claman ayuda por la crisis generada por la cuarentena nacional. Además, tiene el agravante de que será pagado con recursos del Fondo de Programas Especiales para la Paz, creado en 1997 con el objeto de financiar programas encaminados a fomentar la reincorporación a la vida civil de grupos alzados en armas.

Le preguntamos a los organismos de control y autoridades judiciales: ¿Estamos ante un caso de peculado? Pues si bien este fondo es distinto al Fondo Colombia en Paz creado en el 2017 en el marco del Acuerdo de La Habana, los recursos del Fondo Paz también están destinados a iniciativas de paz.

Para colmo, la entidad beneficiaria fue asesora de la campaña del Centro Democrático para promover el No en el plebiscito por la paz. Una campaña reconocida por haber usado la mentira y la manipulación, según admitió su propio gerente en una entrevista periodística.

La firma Du Brands también participó en la campaña presidencial de Iván Duque, sobre la que han recaído graves cuestionamientos por la presunta compra de votos en lo que se conoce como la “ñeñepolítica”. Una vez más, el presupuesto público es puesto como botín de particulares allegados al Gobierno.

La Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común rechaza este manejo gubernamental. Las comunidades claman por comida, salud, vivienda y trabajo digno. Los recursos públicos deben destinarse a estas demandas urgentes y a garantizar los derechos de toda la población en medio de la cuarentena. Le hemos propuesto al país un plan de choque social que contribuya a ese propósito.

También reiteramos nuestro rechazo a la distorsión y simulación que el Gobierno Nacional realiza con su política de paz. El Acuerdo Final para la Terminación del Conflicto y la Construcción de una Paz Estable y Duradera compromete al Estado colombiano y no admite interpretaciones. Basta ya de recurrir a estrategias para hacerlo trizas.

CONSEJO POLÍTICO NACIONAL

FUERZA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA DEL COMÚN-FARC

Bogotá DC,  10 de mayo del 2020