En medio de los incumplimientos por parte del Gobierno a la población en proceso de reincorporación, se suma la problemática de un sistema de salud ineficiente, enfocado en la generación de ganancias antes que en el bienestar de las personas, el cual carga un listado de muertes que diariamente se acrecienta, y que muestra ser insuficiente para asumir una crisis como la generada por el COVID-19; razón por la que  hoy  la comunidad fariana de nuevo lamenta el deceso de Ever Alexander Remigio, niño de 3 meses de edad; quien producto de la ineficiente atención adecuada y oportuna y la falta de garantía de derechos como el derecho a la vida y a la salud se convierte en otra víctima más de un Estado que no da garantías para el proceso de reincorporación ni mucho menos para salvaguardar la vida de sujetos de especial protección como lo son, los niños y niñas colombianas.

Abril mes de la niñez ha sido el tiempo testigo de decesos de hijos e hijas de la paz, hace un año Samuel David procedente del departamento de La Guajira y hoy Ever,  y otros tantos que no han podido ni siquiera tener un año de vida para conocer este Acuerdo de Paz.

Desde hace más de 3 años esta familia decidió instalarse en el Putumayo, sin lograr hacer el cambio de red de atención desde el Departamento de La Guajira; evidenciando que de nada sirve tener una afiliación a un sistema de salud cuando no se cuenta con un acceso efectivo al mismo. A pesar de las múltiples peticiones a la ARN a través de su facilitadora, dicha gestión nunca se llevó a cabo. Por esta razón, su mamá, Leidy García no logró tener controles pre-natales, ni Ever sus controles neonatales ni de crecimiento y desarrollo, generando vulneración a personas protegidas (Gestante- primera infancia).

Ever Presentaba celulitis, enfermedad tratable, sin embargo, no contó con la atención adecuada a pesar de tener convenio con la EPS, la entidad decidió  iniciar de manera particular el manejo. Ante el inicio de complicaciones por parte del Bebé, finalmente fue atendido y remitido a Puerto Asís; a pesar de la negación de la ARN sobre este hecho, la epicrisis de la clínica Los Ángeles de Pasto, lo evidencia. Ever como hijo de la paz, no pudo resistir a esta infección tratable por parte de la medicina  y el sistema una vez más da un trato injusto a la niñez,  esperanza del pueblo.

Sumado a lo anterior, se presenta un inadecuado manejo de los protocolos nacionales instaurados para COVID-19. Considerado un caso sospechoso del virus, se niega al papá la despedida del paciente antes de ser llevado a cremación; pero se afirma la inexistencia de criterios para la realización de estudios; yendo en contravía de las guías académicas dadas por la ACIN (Asociación Colombiana de Infectología). Lo anterior no sólo genera una re-victimización en medio del duelo, al no poder regresar a su lugar de procedencia y tener por parte del padre que responder ante la tramitología de la EPS que antes no representó prioridad; adicionalmente, implica un riesgo de salud pública al no dar un manejo adecuado a un posible caso de COVID-19.

Ante este lamentamente hecho, alertamos la situación de desinterés y lentitud en la implementación de los acuerdos, así como el incumplimiento sistemático de los mismos; lo cual se refleja en su forma más crítica al arrebatar la vida a un bebé de 3 meses. Por esto, hacemos un llamado a garantizar nuestras vidas y las de nuestras familias, a la garantía de los derechos de los niños y niñas hijos e hijas de la paz, así como a toda la población colombiana que está creciendo en el marco de este Acuerdo. La Paz no nos puede seguir costando la vida.

Abrazamos de manera solidaria y honesta a la familia de Ever por su pérdida, a todos y todas las camaradas que resisten, a pesar del incumplimiento sistemático del Estado, y que día a día luchan por una implementación integral del  Acuerdo de Paz, continuaremos trabajando desde todos los lugares posibles para su efectiva implementación en los territorios.


Consejo Nacional de Reincorporación –CNR-
Componente FARC