Dando continuidad a la agenda del proyecto  “Del Capitolio al Territorio”  y pese a la situación de emergencia por la pandemia del COVID-19 llevamos a cabo las reuniones por primera vez de manera virtual con reincorporados, víctimas, lideres PDET y autoridades de la región del Catatumbo.

El objetivo de la iniciativa es escuchar de primera mano a la gente de las regiones sobre el avance de la implementación del Acuerdo de Paz, los resultados han sido preocupantes por la falta de garantías e incumplimientos en varios aspectos y en esta ocasión, el Catatumbo no fue la excepción.

Seguridad

25 firmantes de la paz han sido asesinados en la región y hasta la fecha hay 32 amenazados, la presencia de grupos al margen de la ley y los enfrentamientos con las fuerzas militares han provocado bastantes desplazamientos forzados.

A la fecha se han firmado 3000 acuerdos individuales con familias en los Municipios de Sardinata y Tibu, sin embargo, la erradicación forzada continúa aplicándose en la región, aún cuando los campesinos y campesinas se han opuesto y han pedido que se detengan, la respuesta ha sido con amenazas y represión.

Desarrollo

En el ETCR Caño Indio las infraestructuras rápidamente se han deteriorado, además los exguerrilleros no cuentan con la orientación necesaria para el desarrollo de sus proyectos productivos.

Situación del Catatumbo frente al COVID-19

En la región hay ausencia de confianza en el estado frente al manejo de la pandemia, han sido las propias comunidades quienes vigilan la cuarentena y en el caso del ETCR, los exguerrilleros, para evitar riesgos de contagio han restringido totalmente el acceso a la zona.

El Catatumbo no cuenta con Unidad de Cuidados Intensivos, el 13,8 de los hogares no están asegurados en salud y el 40,1% no tiene acceso a alcantarillado.