Como sociedad inmersa en la construcción de paz, valoramos el anuncio del Gobierno Nacional sobre la extensión de la cuarentena, en tanto entendemos que hoy como siempre, debe priorizarse la vida. Extender esa medida es lo más prudente frente a un sistema sanitario precario y colapsado, atravesado por la racionalidad del lucro y no de la vida y que actualmente es estructuralmente incapaz de responder a la crisis. Por esa razón consideramos que el aislamiento obligatorio debe seguir siendo total, sin abrir ningún sector de la economía, como lo ha anunciado el Gobierno Nacional con relación a la construcción y la manufactura. En las condiciones actuales flexibilizar el aislamiento, sin haber realizado los alistamientos necesarios de bioseguridad y sin pruebas científicas que sustenten tal decisión, equivale a poner en riesgo la vida de millones de colombianos humildes que son los que trabajan en dichos sectores.

La emergencia sanitaria ha dejado al desnudo las consecuencias de un modelo de sociedad profundamente desigual, sin acceso a los servicios propios del derecho a la salud, ni a los mínimos derechos laborales del trabajo decente, particularmente crucial en estos momentos para los trabajadores del sector salud; así como de los millones de colombianas y colombianos que padecen del hambre y la miseria, pandemia consustancial al modelo capitalista. 

Es por ello que insistimos en el llamado al Gobierno Nacional, a  incorporar las medidas del plan de choque social que presentamos a la opinión pública:

1.   Plan Nacional de expansión de la Infraestructura y capacidad hospitalaria.

2.   Giro directo a IPS´s y ESE´s, garantizando la prelación de créditos para salarios y pago de contratos de prestación de servicios y otras figuras laborales.

3.  Control Estatal de toda la red hospitalaria pública y privada.

4. Equipos domiciliarios de atención primaria en salud como política pública masiva.

5.   Prohibición de despidos o desmejoras en las condiciones laborales para todos los trabajadores formales por el tiempo que dure la pandemia y sus efectos.

6. Subsidio público para pago de nóminas de pequeñas y medianas empresas.

7. Renta básica universal, inicialmente para todos los trabajadores informales y personas desempleadas.

8.  Mínimo vital gratuito de servicios públicos domiciliarios en todo el país.

9.  Congelamiento crediticio.

10.  Liderar movimiento internacional por el aplazamiento o la condonación de la deuda externa.

11.  Plan nacional de garantías para el acceso y sostenimiento en la     educación, de primaria a posgrado.

12.   Regulación rigurosa de tasas de interés.

13.  Plan Nacional de Suspensión y Reconsideración de impuestos  regresivos, para los más pobres y gabelas a grandes capitales.

14.  Plan Nacional de Soberanía y Seguridad alimentaria.

15.  Plan nacional de aceleración a la implementación de la Reforma Rural Integral.

16.   Declarar como riesgo laboral y enfermedad profesional todos los oficios y profesiones que se vean obligados a trabajar fuera de sus casas mientras subsista la emergencia sanitaria.

Estimamos que estas medidas pueden contribuir a dignificar la vida, en el marco de esta emergencia sanitaria, y a atenuar el impacto de la pandemia a nivel socio-económico y en la salud pública.  

Consejo Político Nacional,

Fuerza Alternativa Revolucionaria del Común. 

Bogotá DC, abril 22 de 2020