Después de la lectura a la entrevista realizada por el periódico El Tiempo al director de estudios de políticas en el Instituto Kroc para Estudios Internacionales de la Paz, señor David Cortright, y publicada con el título de “Ya se cumplió el 40 por ciento de la implementación del Acuerdo Paz”, hemos quedado en una situación que se mueve entre la perplejidad y la indignación.

Nos parece absolutamente inaceptable que desde una institución, a la que le entregamos nuestra confianza para contribuir al seguimiento y la verificación a la implementación, se produzcan valoraciones tan desacertadas e incluso falsas, como las del señor Cortright.

Aunque fuimos conscientes de las severas limitaciones metodológicas de la “Matriz de Acuerdos de Paz” con la que el Instituto Kroc hace sus mediciones, accedimos a considerar su aporte, bajo el supuesto de un diálogo bilateral con el fin de enriquecer sus valoraciones y sobre todo advertirle sobre la necesidad de superar sus cuantificaciones sin ponderación del peso específico de cada una de las variables de análisis, y aportarle a la consideración que la implementación y la reincorporación son procesos de alta complejidad.

Hoy tenemos que decir que ese diálogo ha sido estéril y nos cuestionamos acerca de la pertinencia de la continuidad de un trabajo que parece estar desatendiendo la voluntad de las partes en los términos planteados en el Acuerdo de paz.

Así como hemos llamado la atención sobre las peligrosas implicaciones de considerar el proceso de paz como un proceso fallido, lo mismo se puede afirmar respecto de valoraciones como las del señor Cortright. Flaco servicio se le presta al proceso, cuando se lee semejante análisis sobre el estado de la implementación y la reincorporación y la política de Duque al respecto. O hay un desconocimiento del Acuerdo de paz, o se le quiere prestar un favor al gobierno actual, en un contexto que además de la acentuación de la violencia política, es notoria la incapacidad del gobierno para enfrentarla, entre otras a causa de la no implementación integral de lo pactado.

Invitamos al Instituto Kroc a una mejor documentación y sustentación de sus afirmaciones, a enriquecer sus análisis con las numerosas fuentes especializadas que con rigor técnico vienen haciendo seguimiento a la implementación y la reincorporación, y han dictaminado sobre su estado crítico, en oposición a lo que afirma el señalado instituto.

FUERZA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA DEL COMÚN

PARTE CONTRATANTE DEL ACUERDO FINAL

Tocaima, 7 de marzo de 2020.