Bogotá 18 de septiembre del 2019. Luego de la Audiencia Pública “Páramos con Campesinos” realizada por los congresistas del Partido FARC, se llevó a cabo una rueda de prensa en la que las comunidades dieron a conocer el fallo de la Corte, sobre la delimitación del Páramo de Sumapaz.  

La Coordinadora Regional Campesina, interpuso una acción de tutela para amparar el derecho fundamental a la participación ambiental, toda vez que el Ministerio de Ambiente no hizo ningún ejercicio participativo para la expedición de la resolución 1434 de 2017 que delimitó el complejo de páramo Sumapaz – Cruz Verde, situación que afecta otros derechos como el trabajo y el mínimo vital.

La tutela fue presentada y admitida el 28 de agosto, siendo asignada al juzgado 40 administrativo del Circuito de Bogotá, que resolvió, amparando los derechos invocados, que

“el desconocimiento patente y claro de la sentencia T-361 de 2017, bajo el argumento que los criterios sobre participación ciudadana fueron posteriores a la delimitación del páramo Cruz-Verde Sumapaz (…) cuando lo cierto es que el derecho a la participación ambiental tiene fundamentos normativos nacionales e internacionales que exigen que la comunidad participe de forma activa en las decisiones que los afectan. No hay excusa para la omisión tan grave en la que incurrió el Ministerio al expedir la Resolución 1434 de 2017, sin participación de los accionantes y de la comunidad que reside en el nicho paramuno”.

Por tanto, la resolución 1434 que delimitó el páramo se mantiene por un año a efectos de la protección del páramo en relación con los proyectos petroleros, mineros e hidroeléctricos que lo amenazan. Pero, se ordenó al Ministerio emitir una nueva, en ese mismo tiempo, en el marco de un proceso participativo amplio, eficaz y deliberativo, el cual se debe garantizar mínimamente unas fases previas de: a) Convocatoria b) Información C) La consulta e iniciativa. d) Concertación. e) Decisión. f) la gestión y g) la fiscalización. El juzgado convocó a la Defensoría del Pueblo y a la Procuraduría General de la Nación, para que sirvan como garantes de este proceso, quienes deberán presentar informes cada 4 meses. Igualmente, instó al Ministerio a revisar y ajustar los títulos mineros y proyectos petroleros a las directrices de la nueva resolución.

La Coordinadora Regional por la Defensa del Territorio y los Derechos del Campesinado en Sumapaz y Cruz Verde, celebró la decisión de tutela, como un avance en el reconocimiento de sus derechos como campesinos y campesinas. Rechazaron el proceder del Ministerio de Ambiente que los desconoció al momento de hacer la delimitación y al no presentarse el pasado 12 de septiembre en la audiencia pública que se llevó a cabo en el Congreso de la República. También aseguran que han sido víctimas de desplazamiento forzado y de la necesidad de obtener, por parte del Estado, garantías y acompañamiento.

El fallo de tutela ordena convocar a las empresas mineras y petroleras al diálogo. A lo que las comunidades respondieron que: “Estamos dispuestos a escucharlos, para pactar los términos en que se van a marchar, definitivamente, de nuestro páramo y nuestros bosques. No queremos hacer de la naturaleza un negocio, ni ser guías turísticos, ni empresarios. Queremos seguir siendo campesinos”.

El representante a la Cámara por Bogotá, Carlos Alberto Carreño (Sergio Marín), aseguró que: “el hecho de que se haya fallado en derecho y defensa de los habitantes de esta Región es algo histórico, porque ahí se reconoce que fue el Estado el responsable de una delimitación azarosa, sin la gente, que implicaba  una zonificación con serios problemas y el sacrificio de comunidades enteras que tienen una relación directa con el páramo”. Por su parte, el senador Julián Gallo Cubillos (Carlos Antonio Lozada), también manifestó su apoyo irrefutable a las comunidades campesinas del Sumapaz: “la derogatoria de esa resolución es una lucha ganada de los habitantes de esta Región, ahora daremos seguimiento para que se inicie realmente un proceso que tenga en cuenta los intereses, usos, costumbres y sobre todo, la lucha histórica que han desarrollado las comunidades, en defensa del complejo de páramos más grande e importante del mundo”.