Ante los actuales hechos de asesinatos que enlutan a todo el país, llamamos la Organización de Naciones Unidas ONU, al Senado Norteamericano, al Parlamento Europeo, al Parlamento Centroamericano, a su Santidad el Papa Francisco, al Consejo Mundial de Iglesias, a las Iglesias y Comunidades de fe amantes de la paz, a todos los gobiernos y pueblos democráticos del mundo, a los intelectuales y las organizaciones defensoras de Derechos Humanos a nivel internacional, a exigir al gobierno colombiano garantías para la democracia y la vida.

Firmamos el Acuerdo Final de Paz de La Habana, Cuba, con la esperanza de sentar las bases de una vida digna para todos los colombianos. Hemos puesto en el centro de este Acuerdo a las víctimas y luchamos para que se erradique el abandono estatal que afecta gran parte del país, y así atacar las causas estructurales que generaron el conflicto.

Sin embargo, seguimos sufriendo la persecución y el asesinato que ha costado la vida de 186 exguerrilleros y exguerrilleras y cerca de 800 líderes y lideresas sociales, Defensores y Defensoras de los Derechos Humanos, profesores y profesoras, líderes de restitución de tierras y de sustitución de cultivos.

Cumplimos nuestra palabra de dejar las armas, no estamos solos, hemos sentido el acompañamiento de la inmensa mayoría del pueblo colombiano, sin distinción partidaria, religiosa o ideológica, al igual que de la comunidad internacional y los países garantes, lo cual nos llama al optimismo, a incrementar nuestros esfuerzos por salir del fango de la guerra, a luchar por la implementación del Acuerdo y aportar a la construcción de un nuevo país para las generaciones futuras.

Siempre creímos que la construcción de la paz era difícil, pero tenemos la voluntad de continuar en esta causa con todas nuestras fuerzas. Puesto que estos asesinatos y desplazamientos complican más el camino de la paz, acudimos a ustedes, para que se detenga este exterminio que está cubriendo de sangre y violencia nuestro país.

Seguiremos, con ayuda de ustedes, contribuyendo con la paz en Colombia. Estos horrendos  crímenes no nos amilanan ni amedrentan, y mucho menos, detienen nuestros sueños de un país para todas y todos.

CONSEJO POLÍTICO NACIONAL

FUERZA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA DEL COMÚN-FARC

Bogotá, 26 de febrero del 2020