En una breve alocución durante el foro 2020 de Semana en la mañana de hoy, la ministra del interior, Nancy Patricia Gutiérrez, atacó frontalmente los Acuerdos de La Habana firmados por el gobierno de Juan Manuel Santos y las FARC-EP en el teatro Colón de Bogotá. En su parecer, que es el de la ministra de la política del actual gobierno, el acuerdo con las FARC es semifallido, a pesar de que el gobierno ha respetado la institucionalidad del mismo.

Tal aseveración se fundamenta, según sus propias palabras, en que las FARC no cumplieron a quienes creyeron en ellas. Según su dicho, tales incumplimientos son el combustible de gran parte de los problemas por los que transita Colombia. No está de más recordarle al gobierno actual que las FARC-EP ya no existen, por lo que la lógica uribista de culpar a esa organización de todos los males del país carece del menor asidero en la actualidad.

Si algo ha puesto de presente la desaparición de las FARC-EP, es que los gravísimos problemas que se acrecientan día a día en Colombia, tienen una causa completamente distinta. La inequidad creciente en los campos del país, la ausencia de libertades democráticas, la falta de garantías para la vida y el ejercicio de la oposición y la protesta social, el flagelo del narcotráfico, entre otros, hallaron fórmulas claras de solución en los Acuerdos de La Habana.

La perfidia con la que el actual gobierno proclama su política de paz con legalidad, que confunde simplemente con ausencia de violencia y cárcel para los delincuentes, pervierte el Acuerdo de Paz pactado y estimula un caos social que debe beneficiarlo, pues no lo enfrenta de manera alguna. Los asesinatos de firmantes de la paz y líderes sociales, así como la actuación impune de múltiples bandas armadas le son indiferentes. Eso sí puede llamarse gobierno fallido.

El país se moviliza en masa en señal de inconformidad, mientras el Presidente se ocupa en halagar a Guaidó y ordenar ejercicios militares con el Ejército de los Estados Unidos. La implementación integral del Acuerdo de Paz con las FARC es una necesidad urgente para Colombia. La inmensa mayoría de los ex guerrilleros  estamos cumpliendo con la palabra comprometida, pese a que casi a dos centenas les ha costado la vida. Que Duque cumpla, que empiece a gobernar.

CONSEJO POLÍTICO NACIONAL

FUERZA ALTERNATIVA REVOLUCIONARIA DEL COMUN FARC

Bogotá D.C., 28 de enero de 2020.