El Estado Mayor Central de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo FARC-EP saluda en este día, en el que se conmemora el 48 aniversario del surgimiento de nuestra organización, a todos sus combatientes a lo largo y ancho del territorio nacional, así como a todos los milicianos bolivarianos, redes urbanas, núcleos de solidaridad, prisioneros políticos y a la militancia del Partido Comunista Clandestino Colombiano.

Rendimos homenaje en este día a todos nuestros mártires, verdaderos héroes y heroínas del pueblo de Colombia en su lucha por la liberación, cuyo sacrificio es reconocido en cada acción de nuestras unidades. Ellos son ejemplo de dignidad y de lucha. Igualmente, a todos nuestros camaradas que se encuentran en las mazmorras del régimen o del imperio. Su firmeza y su fortaleza nos ratifican la verdadera estatura del luchador fariano.

Son ya 48 años desde que empezó a andar este Ejército de hombres y mujeres del pueblo a quienes el Establecimiento no les dejó otra salida posible que la de volcarse a la guerra de guerrillas móviles. Bajo la dirección de nuestros supremos conductores Manuel Marulanda Vélez y Jacobo Arenas, empezó a cuajar nuestra propuesta de lucha por la Nueva Colombia, la realmente democrática y con justicia social.

Este aniversario ha de servirnos para realizar una reflexión en torno a lo que somos. La coyuntura actual nos ubica en un escenario destacado, enfrentamos la más gigantesca ofensiva militar que desarrolla el imperialismo en el hemisferio Occidental. Somos punto de referencia en el mundo del luchador revolucionario que combate por la justicia y en contra del desigual orden social impuesto por el capitalismo a los pueblos como camisa de fuerza. Las FARC-EP y el movimiento popular colombiano en su conjunto salimos airosos, no sin errores ni lamentables pérdidas, de una campaña de devastación que pretendió eliminarnos en solo un año y que ya suma más de una década sin poder borrarnos del mapa.

La nuestra es la historia de los múltiples esfuerzos del pueblo colombiano por lograr una paz definitiva y duradera. Desde las cartas de los campesinos de Marquetalia hasta nuestra actual política de paz, pasando por la Unión Patriótica y los diversos escenarios de diálogo, hemos sido siempre abanderados de la solución política y de la paz con dignidad y justicia social. Los verdaderamente sordos y tercos ante nuestras propuestas han sido los dueños del poder político y económico del país, que le tienen miedo al poder popular y al cambio social.

Los tiempos que corren son propios de cambios profundos, no solo en Nuestra América sino en el mundo entero. Los pueblos se levantan decididos a luchar por alternativas al capitalismo cada vez más decadente, más injusto y más explotador. En Colombia el pueblo está harto de los gobiernos oligárquicos, represivos y corruptos, que no lo representan y que se niegan a atender y a responder a sus reivindicaciones. Iniciativas unitarias de lucha y movilización recorren todos los rincones de la patria, tejiendo resistencias que saludamos festivos, convencidos de que el camino que hemos de recorrer todos es el mismo, el camino de la unidad popular.

Recientes acontecimientos nos demuestran que hay un fervor masivo sobre la necesidad de alcanzar por fin la paz con dignidad y justicia social. Organizaciones cívicas, campesinas, sindicales, estudiantiles, gremiales y de todo tipo se hallan embarcadas en la tarea de demostrar que alcanzar la paz democrática es la premisa de cualquier cambio social de verdadera profundidad en este país.

Sabemos que el futuro de Colombia está en lo que decida su pueblo soberanamente, cuando se apropie de su función en la conducción de los destinos de la patria. Ponemos todos nuestros esfuerzos en ello. Por eso, este nuevo aniversario nos llega en momentos claves para el futuro de esta nación. Como combatientes, como patriotas y como bolivarianos sabremos situarnos a la altura de las circunstancias.

Con el ejemplo y el legado de Manuel, Jacobo, Jorge, Alfonso, Raúl, Iván y todos nuestros mártires, seguiremos hacia la victoria final, con la paz como bandera, y el bienestar de nuestro pueblo como horizonte.

¡Vivan las FARC-EP! ¡Viva el pueblo colombiano!

¡Contra el imperialismo, por la patria! ¡Contra la oligarquía, por el pueblo!

Estado Mayor Central Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejército del Pueblo FARC-EP

Montañas de Colombia, 27 de mayo de 2012.