Escrito por  Secretariado Nacional de las FARC-EP

Compañeros del Ejército de Colombia:

Las FARC-EP te escriben esta carta abierta:

Soldados suboficiales y oficiales del ejército. 

En el ocaso del «Plan Patriota», permítannos 

llegar a ustedes con nuestro saludo fraternal. 

Por ausencia de resultados contundentes llueven críticas contra el componente fundamental de la política de » seguridad democrática» de Uribe, engendro de los estrategas del Comando Sur del ejército   de los Estados Unidos. De nada ha servido el empleo a fondo de la   máquina de guerra en las selvas del sur, considerada por algunos analistas como retaguardia estratégica de las FARC. Estas siguen intactas a lo largo y ancho de la geografía nacional,  lo que genera gran preocupación e incertidumbre en las alturas  oligárquicas. 

La crisis del «patriota» es irreversible. No se soluciona con Comandos Conjuntos calcados de modelos gringos, ni echando generales. El problema es estructural, de estrategia. Tras el anuncio de que es un plan para enfrentar la amenaza  terrorista contra la democracia, se esconden las mas turbias ambiciones: Washington hegemonía política y colonias, wallstreet riquezas y tratados ventajosos, ganancias el empresario Fabio Echeverri, y venganza Álvaro Uribe. El pueblo nunca apoya a los depredadores y tiranos que predican democracia con hambre, injusticia social, menosprecio a la dignidad y a la soberanía. Tenemos la certeza que ningún soldado del ejército oficial anhela ofrendar su vida en los combates, recibir mutilaciones, sufrir la leishmaniasis y el paludismo para que Fabio Echeverri y sus congéneres acrecienten la bolsa y hagan mas grande el campo   de los miserables a nombre de una democracia que no lo es.

¿Qué soldado podrá sentir motivación para el combate cuando el  Estado Mayor se destroza a dentelladas entorno a la estrategia  para reprimir y hacer mas infeliz al pueblo? Abandonen el campo de batalla. Esa no es su guerra. Dejen que los ricos la hagan y combatan ellos mismos en la selva.

¿Qué oficial colombiano podrá henchir su pecho de emoción  patriótica fungiendo como subalterno de Craddock, Hill, Pace, o de cualquier otro general de la potencia extranjera?

Ustedes no son cipayos. El padre de esta nación nos enseñaba que nada hay  mas infame que la política de los norteamericanos hacia nosotros. Que un soldado tenga que soportar día y noche la zozobra de vivir o morir por 381.500 pesos defendiendo la causa de los poderosos,  es un contrasentido  que conmueve. Primero la dignidad, la patria, los millones de colombianos empobrecidos la exhortación a los militares a  empuñar su espada en defensa de las garantías sociales del  Bolívar moribundo en Santa Marta, debiera ser hoy fundamental principio de la  institución.

El «patriota” va  por la misma senda del Plan Colombia, que luego de 5 años  y 3.000 millones de dólares de inversión, murió sin pena ni gloria. Con el plan patriota en marcha ya no necesitaban encubrir tras la lucha antinarcóticos, la intervención de los Estados Unidos en el conflicto interno de Colombia. Además nunca les intereso combatir a los castaños, mancusos, bernas y macacos, los paramilitares de Uribe que relevaron a los carteles de Medellín y Cali. Ya no necesitan ese taparrabo. 

Por subordinación al Comando del ejército muchos oficiales tuvieron que tolerar, en defensa de esa democracia putrefacta, los crímenes de lesa humanidad del paramilitarismo de Estado. Hoy el gobierno, descaradamente  promueve  en el congreso la impunidad total para su Franskestein de motosierra. Ni verdad, ni justicia, ni reparación porque la  verdad acusa. 

El monotema antiguerrillero de Uribe y la perversa orquestación mediática de sus arbitrariedades fascistas, ya irritan a los colombianos. Uribe está desgastado igual que su plan. Se está quedando solo, y para rematar, su ambición reeleccionista pendiendo de un hilo, el del fallo de la corte constitucional. 

Hermanos del ejército: Uribe es la desgracia de la guerra para  Colombia. Corresponde a los combatientes enfrentados en el campo de batalla, y no a los halcones de club social, buscarle una  salida a la confrontación que nadie quiere a perpetuidad. La paz no brotara jamás del estallido de las bombas estadounidenses ni  de sus satélites espías. La paz germinara con la siembra de  justicia social, democracia y dignidad, con cambios de las  injustas estructuras que agobian a los colombianos. Queremos  explorar con ustedes todas las posibilidades de paz, que es el  clamor de la nación. Ustedes, el ejército institucional, y  nosotros, el ejército del pueblo, tenemos en el pensamiento  de Bolívar, en su programa de revolución y libertad, un puente para abrazarnos en hermandad y planear el futuro de paz y de  progreso de Colombia y nuestra América. 

Secretariado del  Estado Mayor Central de las FARC-EP.

Montañas de Colombia, junio de 2005