1. El secuestro de Ricardo en el centro de Caracas, Venezuela el pasado 13 de diciembre, por los servicios de inteligencia colombianos y su inmediata deportación a nuestra patria contó con la asesoría gringa y el apoyo cómplice de los sectores corruptos de la policía venezolana.  

El camarada Ricardo cumplía tareas de la Comisión Internacional encaminadas a buscar relaciones político-diplomáticas con gobiernos amigos y organizaciones políticas y populares interesadas en contribuir con la reconciliación y la paz definitiva entre los colombianos.

2. El General Jorge Daniel Castro, director de la Policía, sin sonrojarse ante las cámaras de televisión le miente a Colombia y al mundo cuando afirma que  Ricardo fue capturado en Cúcuta cuando regresaba de Venezuela, con lo que pretende esconder operaciones de sus agentes fuera de Colombia sin contar con la autorización oficial de  sus iguales. 

3. Este secuestro como la anterior captura de Simón Trinidad en Quito, Ecuador favorecen la política de seguridad democrática de Álvaro Uribe Vélez y los intereses más retardatarios de la oligarquía ecuatoriana, venezolana y colombiana, en provecho de la voracidad,  la expansión e intervención del imperialismo estadounidense en el conflicto interno de Colombia.

4. Ricardo participo del segundo Congreso Bolivariano de los Pueblos, realizado en Caracas, los días 8 y 9 de diciembre por invitación de las organizaciones bolivarianas concentradas en Venezuela con el aval de las autoridades  del gobierno de este país, fuera de atender diversas entrevistas con representantes de otros gobiernos, intelectuales y fuerzas políticas en muchos casos solicitadas por ellos a nuestra Organización.               

5. Ante lo ocurrido en Caracas por el secuestro de Ricardo, solicitamos al gobierno bolivariano de Venezuela fijar una posición clara frente a las garantías a las demás organizaciones bolivarianas que eventualmente visiten su país para participar en futuros eventos programados por los bolivarianos de su país. Lo ocurrido al camarada Ricardo es un deplorable precedente de esclarecer a la mayor brevedad posible con la finalidad de despejar las dudas y suspicacias propias de este inexplicable hecho, y  por constituir grave ofensa al movimiento bolivariano de los tres países hermanos e hijos del Libertador. 

6. Solicitamos efectiva solidaridad para con Ricardo y Simón de todos los bolivarianos, comunistas, fuerzas de izquierda, organizaciones sociales y populares, personalidades, abogados, intelectuales y amigos de la paz con justicia social por la que luchamos los integrantes de las FARC en uso legítimo del derecho universal a la Rebelión.  

Secretariado del Estado Mayor Central de las FARC
Montañas de Colombia, diciembre 30 de 2004