Escrito por  41 frente CACIQUE UPAR

LANCITA

Quiubo mi lanza. ¿Cómo anda la vaina por tu contingente mi hermano? ¿Cómo anda el ambiente de tu Compañía? Seguramente que con los uniformes sudados por la dura faena bajo el sol. Seguramente con tu fortaleza espiritual de colombiano humilde atropellado por las palabras gruesas y poco amables de tus mandos. Anda, no te amilanes, no te acongojes, ponte las pilas y recuerda que los guerrilleros farianos tendrán sus corazones siempre abiertos para recibirte en abrazo caluroso, fuerte y bolivariano, en las filas de honor del Ejército del Pueblo.

Quiubo mi lanza. Anda, mira hacia la Colombia explotada y tira tu atarraya de sueños para ver si pescas la decisión de unirte a nuestra causa, que es la causa de los pobres, de los desfavorecidos como tú, como nosotros, como tu familia y las nuestras.

¿Con que es a ti a quien te toca ponerle el pecho a la montaña cuando los generales deciden lanzar sus operativos de muerte, dizque contra la guerrilla?

¿Con que es a ti a quien mandan a dispararle a tus propios hermanos de clase, a tu propio pueblo para defender los privilegios de los politiqueros podridos que gobiernan nuestra patria? ¡Qué vaina, ¿no?! Porqué no viene el mismo don Samper, o don Bonnet Locarno, o los otros dones y doncitos que desde los escritorios ordenan la guerra mientras tú, mi lanza, mi hermano, eres quien tienes que trillar monte aventurando un rafagazo?

No vale la pena, lancita, que te arriesgues por quien no te 

aprecia. Date cuenta nada más cómo mamaron gallo tus jefes y el gobierno para buscar la liberación de los soldados prisioneros de Las Delicias y ahora hacen lo mismo con los de Patascoy y los les Caguán. ¡Como no se trataba del hermano de Gaviria, ni del hijo de Samper, pues que se jodan pasando todo ese tiempo en la selva! Pero tranquilos que nosotros siempre respetaremos a quienes se rindan en combate.

Sabemos que hay oficiales que también piensan igual que nosotros, y que tú; claro, igual que tú que seguramente estarás ansioso de decirle ¡basta! al falso «honor» de ser un «hombre de acero», de esos que muestran en la televisión haciendo piruetas que de nada sirve a la hora de la confrontación. 

Vamos, piénsalo bien. Decídete por el pueblo, que con tu esfuerzo y con el nuestro podremos construir la Colombia Nueva que sueñan tus amigos de infancia y de barriada, esa Colombia que desean tu familia y las nuestras.

Vamos, anda, unámonos en un abrazo bolivariano por la patria justa y amable para todos los colombianos. Únete a nosotros, hombres sencillos de carne y hueso, y saquemos a nuestra gente del hambre y la miseria que la carcome.

Con tu fuerza y nuestra fuerza, lancita, mi hermano, ¡construyamos la Colombia Nueva!

41 frente CACIQUE  UPAR

Bloque Caribe de las FARC-EP