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¡Toda solidaridad a Cuba y Venezuela!

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Autor: 
Comisión de Mujer, Género y Diversidad de FARC Cali

En el mismo día en que hace 58 años se lanzara la invasión mercenaria contra Cuba financiada, armada y entrenada por Estados Unidos, que pasó para la historia como la agresión militar a Playa Girón; y que fue derrotada en apenas 72 horas por las fuerzas revolucionarias, el gobierno estadunidense de Donald Trump anunció la adopción de nuevas medidas de agresión contra Cuba y reforzar la aplicación de la Doctrina Monroe, sanciones que pretenden golpear una vez más a la economía cubana, derrumbar la moral del pueblo cubano y afectar la independencia de la isla.

En una declaración que se hizo pública el 18 de abril de 2019, el gobierno cubano expresó que: “El Gobierno Revolucionario rechaza en los términos más enérgicos la decisión de permitir en lo adelante que se tome acción en tribunales estadounidenses ante demandas judiciales contra entidades cubanas y extranjeras fuera de la jurisdicción de los Estados Unidos, y la de endurecer los impedimentos a la entrada en los Estados Unidos de directivos y familiares de las empresas que invierten legítimamente en Cuba, en propiedades que fueron nacionalizadas. Son acciones contempladas en la ley Helms-Burton que fueron rechazadas desde hace mucho por la comunidad internacional, que la nación cubana repudió desde su promulgación y aplicación en 1996, y cuyo fin fundamental es imponer la tutela colonial sobre nuestro país. Repudia también la decisión de volver a limitar las remesas que residentes cubanos en los EE.UU envían a sus familiares y allegados, de restringir aún más los viajes de ciudadanos norteamericanos a Cuba, y la de aplicar sanciones financieras adicionales. Rechaza enérgicamente las referencias a que en Cuba se hayan producido ataques contra diplomáticos estadounidenses”. Y también: “Acusa a Cuba de ser responsable de la solidez y firmeza que han demostrado el gobierno bolivariano y chavista, el pueblo de ese país y la unión cívico-militar que defiende la soberanía de su nación. (…)Washington llega al extremo de presionar a gobiernos de terceros países para que intenten persuadir a Cuba de que retire este supuesto e inverosímil respaldo militar y de seguridad, e incluso para que deje de prestar apoyo y solidaridad a Venezuela”.[1]

Las medidas y sanciones del gobierno imperialista para detener y acabar con los procesos revolucionarios de América Latina de Cuba y Venezuela es una clara arremetida contra la posibilidad de los proyectos socialistas latinoamericanos y con el sueño de una nueva sociedad emancipada. “Cuba ha declarado pública y reiteradamente, los cerca de 20 mil colaboradores cubanos, más del 60% mujeres, cumplen en esa nación latinoamericana las mismas tareas que  actualmente realizan aproximadamente otros 11 mil profesionales de nuestro país en 83 naciones: contribuir a prestar servicios sociales básicos, fundamentalmente de salud, lo que es reconocido por la comunidad internacional[2]. Vale recordar la firme cooperación y solidaridad Cuba y Venezuela han construido mutuamente en las últimas dos décadas es un derecho de ambas naciones como Estado soberano y es también un deber que forma parte de los principios irrenunciables de política exterior internacionalista.

Los bloqueos genocidas a estas dos naciones hermanas afectan y mucho la vida cotidiana de las mujeres, que luchan con mucho más dificultades por su supervivencia. Según la representante permanente alterna de Cuba ante la ONU, Ana Silvia Rodríguez, el bloqueo impuesto por Estados Unidos es un obstáculo para el desarrollo pleno de las mujeres de la isla. “Además, resulta una forma de violencia directa e indirecta que impacta y entorpece el disfrute de los derechos fundamentales de las cubanas, incluyendo su derecho al desarrollo, recalcó la embajadora en una sesión de ONU Mujeres. Cuba sostiene que la eliminación de la violencia contra las mujeres y las niñas requiere poner fin a todas las medidas coercitivas unilaterales, como la reciente activación del Título III de la genocida Ley Helms Burton, subrayó[3].

Según recordó la diplomática, Cuba fue el primer país en firmar y el segundo en ratificar la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer. También señaló que la isla ha experimentado un crecimiento sostenido con un 50 por ciento de los cargos de dirección. Las mujeres ocupan el 53,22 por ciento del parlamento, el 48,4 por ciento del Consejo de Estado, el 33 por ciento de los ministros, el 78 por ciento de los fiscales y el 77,5 por ciento de los jueces profesionales. Además destacó que la educación universal y gratuita es fundamento estratégico para impulsar la participación, el protagonismo y la organización de las mujeres y las niñas, así como avanzar en la erradicación de prejuicios y todo tipo de discriminación y violencia. Del mismo modo, expuso los importantes avances en el cumplimiento de los compromisos acordados en Beijing, así como mostró que existe un Plan de Acción Nacional de seguimiento a la IV Conferencia sobre la Mujer, liderado por la Federación de Mujeres Cubanas.

En Venezuela, el bloqueo impuesto por Estados Unidos impide la entrada de recursos en el área de salud y alimentación, vulnerando especialmente los derechos humanos de las mujeres y de niños y niñas al impedir el libre acceso a la compra de medicinas, insumos para partos y cesáreas y artículos de primera necesidad. Las mujeres han sufrido una transformación compleja en su vida cotidiana y familiar, las madres cabezas de familia se vieron obligadas “a buscar otras alternativas de alimentación para seguir brindando bienestar a sus hijos.[4]. Un 46% de los artículos de primera necesidad que han sido afectados por el bloqueo son productos anticonceptivos, lo que imposibilita que las mujeres venezolanas accedan plenamente a sus derechos sexuales y reproductivos, así como las exponen a enfermedades de trasmisión sexual.

En ambas naciones, la guerra económica ha pretendido confinar a la mujer a la lucha por la subsistencia, y con ello el abandono de la vida política, tan importante, significativa y esencial para la construcción del socialismo piense en superar las estructuras patriarcales.

La Comisión de Mujer, Género y Diversidad de FARC Cali se solidariza con las luchas de los pueblos cubanos y venezolanos de resistencia cotidiana a los bloqueos genocidas impuestos por Estados Unidos y hace un llamado a las demás organizaciones de mujeres que denunciemos en unidad las atrocidades del gobierno de Donald Trump contra los pueblos que dignamente y soberanamente osan construir el camino de la superación de la sociedad capitalista hacia una nueva sociedad con justicia social.

¡Viva la heroica resistencia del pueblo cubano!

¡Viva la heroica resistencia del pueblo venezolano!

¡Exigimos en fin del bloqueo genocida en Cuba y en Venezuela!

¡Por la unidad latinoamericana!

Comisión de Mujer, Género y Diversidad de FARC Cali

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